La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos confirmó oficialmente la presencia del fenómeno climático El Niño en el océano Pacífico tropical y advirtió que podría intensificarse durante el invierno 2026-2027 en el hemisferio norte.
La agencia científica estadounidense señaló que existe una alta probabilidad de que este evento alcance una intensidad moderada o fuerte durante los próximos meses, lo que podría generar efectos significativos en los patrones climáticos de distintas regiones del mundo.
NOAA oficializa el desarrollo del fenómeno de El Niño
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) informó mediante un comunicado que este 11 de junio se desarrolló oficialmente el fenómeno de El Niño en el Pacífico tropical.
Según la institución, El Niño corresponde a la fase cálida de la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO, por sus siglas en inglés), un fenómeno climático que modifica las condiciones atmosféricas y oceánicas a escala global.
La NOAA explicó que puede declarar oficialmente la formación de El Niño cuando las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial registran anomalías superiores a 0.5 grados Celsius por encima del promedio durante varios meses consecutivos.
Existe 63% de probabilidad de un evento muy fuerte
Los especialistas pronostican que el fenómeno continuará fortaleciéndose durante los próximos meses.
De acuerdo con las estimaciones más recientes, existe una probabilidad del 63 por ciento de que la temperatura superficial del mar supere los 2.0 grados Celsius en la región monitoreada por los científicos.
Si ese umbral es alcanzado, la NOAA clasificaría el fenómeno como un evento de El Niño "muy fuerte", una categoría asociada históricamente con impactos climáticos más notorios en diversas regiones del planeta.

El invierno será el periodo de mayor intensidad
La agencia estadounidense destacó que los efectos de El Niño suelen alcanzar su máxima intensidad durante los meses invernales del hemisferio norte.
Por ello, los meteorólogos consideran que el invierno de 2026-2027 será un periodo clave para observar la evolución del fenómeno y sus posibles repercusiones.
La NOAA resumió su pronóstico al señalar que las condiciones actuales de El Niño ya están presentes y que se espera un fortalecimiento progresivo conforme avance el año.
Aunque cada episodio presenta características distintas, los expertos identifican una serie de impactos que suelen repetirse cuando El Niño alcanza una intensidad considerable.
Entre los principales efectos destacan modificaciones en los patrones de lluvia, cambios en la actividad ciclónica y alteraciones en los ecosistemas marinos.
Menos huracanes en el Atlántico
Uno de los efectos más conocidos de El Niño es la disminución de la actividad ciclónica en el océano Atlántico.
Esto ocurre porque los vientos en niveles altos de la atmósfera suelen fortalecerse, dificultando la formación y desarrollo de tormentas tropicales y huracanes.
Mientras el Atlántico puede experimentar una reducción en la actividad ciclónica, el Pacífico oriental y central suele presentar condiciones más favorables para la formación de ciclones tropicales.
Como resultado, algunas regiones cercanas a estas cuencas podrían enfrentar una temporada más activa.
Incremento de lluvias y tormentas en el sur de Estados Unidos
La NOAA también prevé una mayor probabilidad de tormentas, lluvias y nevadas en el sur de Estados Unidos durante los meses invernales.
Estas condiciones podrían incrementar el riesgo de inundaciones y fenómenos meteorológicos severos en algunas zonas.
Otro de los efectos asociados con El Niño es el aumento de las inundaciones provocadas por mareas altas, especialmente en áreas de la costa oeste estadounidense.
Las autoridades suelen reforzar el monitoreo costero cuando el fenómeno alcanza niveles elevados de intensidad.
Cambios en la migración de especies marinas
El calentamiento de las aguas superficiales también modifica la distribución de peces y otros organismos marinos.
Las especies que prefieren aguas cálidas suelen desplazarse hacia latitudes más al norte, mientras que las especies adaptadas a temperaturas frías migran a zonas más profundas o más alejadas de las costas habituales.

Recomiendan monitoreo permanente
A pesar de las proyecciones, la NOAA recordó que cada episodio de El Niño presenta características particulares y que sus impactos pueden variar entre regiones.
Por ello, la institución recomendó a gobiernos, organismos meteorológicos y autoridades locales mantener un monitoreo constante de las condiciones oceánicas y atmosféricas para anticipar posibles efectos y fortalecer las estrategias de prevención.
¿Qué significa El Niño para México?
Aunque la intensidad y los efectos pueden variar, El Niño suele influir en los patrones climáticos de México mediante alteraciones en las lluvias, temperaturas y actividad ciclónica.
Los especialistas señalan que el seguimiento permanente de las condiciones atmosféricas será fundamental para evaluar posibles impactos en sectores como la agricultura, el suministro de agua, la protección civil y la gestión de riesgos meteorológicos durante los próximos meses.
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