El proyecto Olinia, presentado recientemente como la apuesta mexicana para impulsar la electromovilidad, enfrenta una nueva controversia tras la difusión de cuestionamientos sobre un contrato otorgado durante las primeras etapas de desarrollo del vehículo eléctrico.
La discusión surgió en redes sociales luego de que se retomaran investigaciones periodísticas sobre la participación de una empresa de telecomunicaciones en actividades relacionadas con la planeación inicial del proyecto. Aunque no existen pruebas públicas que acrediten irregularidades, el caso ha abierto un debate sobre los criterios utilizados para la contratación.
Olinia busca convertirse en una alternativa mexicana de movilidad eléctrica
El vehículo eléctrico Olinia fue presentado oficialmente como un proyecto impulsado con la participación del Instituto Politécnico Nacional y el Tecnológico Nacional de México.
La iniciativa pretende ofrecer una opción de movilidad urbana accesible con un costo estimado de 150 mil pesos y capacidad para transportar hasta seis personas.
Además, el programa forma parte de la estrategia nacional para fortalecer el desarrollo tecnológico y la industria mexicana de vehículos eléctricos.

Un hilo en redes sociales reavivó la discusión
La polémica tomó fuerza a partir de una publicación realizada por Jorge García Orozco en la red social X.
En una serie de mensajes, el académico señaló que la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación otorgó un contrato relacionado con Olinia a Rocketel S.A.P.I. de C.V., una compañía identificada principalmente por ofrecer servicios de telefonía celular.
Según los señalamientos difundidos en redes sociales, la empresa no cuenta con una trayectoria pública ampliamente reconocida en la fabricación de automóviles o en proyectos de electromovilidad, lo que generó cuestionamientos sobre su participación en una iniciativa considerada estratégica.
Asimismo, algunos usuarios pusieron atención en la ubicación fiscal de la empresa en Mérida, Yucatán. Sin embargo, la existencia de oficinas pequeñas o de un domicilio particular no constituye por sí misma evidencia de alguna irregularidad.
¿Qué se sabe del contrato otorgado a Rocketel?
Parte de la información que circula actualmente coincide con datos publicados previamente por medios especializados.
De acuerdo con los reportes periodísticos, Rocketel recibió un contrato cercano a los 5.9 millones de pesos mediante el instrumento identificado como C-73/2025-DGRMSG.
La empresa opera servicios de telecomunicaciones y telefonía móvil bajo la marca Mi Móvil y está vinculada a empresarios con experiencia en el sector de las telecomunicaciones.
Según la documentación referida en las investigaciones periodísticas, las actividades contratadas incluían:
- Conceptualización inicial del proyecto.
- Planeación estratégica.
- Elaboración de documentación técnica preliminar.
- Desarrollo de identidad gráfica.
- Coordinación institucional.
- Estrategias de comunicación y divulgación.
Por lo tanto, las responsabilidades asignadas no correspondían directamente al desarrollo integral de la ingeniería automotriz del vehículo.

La principal duda gira en torno al perfil de la empresa
El debate público se centra en una pregunta específica: ¿por qué una empresa de telefonía participó en una fase relevante de un proyecto de vehículos eléctricos?
La interrogante ha sido retomada tanto en investigaciones periodísticas como en redes sociales debido a que Rocketel no posee una trayectoria pública ampliamente conocida dentro del sector automotriz.
No obstante, la Secihti ha señalado que la contratación se realizó conforme a los mecanismos previstos en la legislación vigente y que la empresa fue contratada para actividades de conceptualización y coordinación inicial.
La dependencia también explicó que las decisiones técnicas relacionadas con el desarrollo del vehículo quedaron bajo responsabilidad de las instituciones académicas participantes, entre ellas el IPN y el TecNM.
Transparencia y acceso a la información alimentan el debate
Otro de los aspectos que ha generado comentarios es la información relacionada con las especificaciones técnicas del proyecto.
De acuerdo con los cuestionamientos difundidos en redes sociales, algunas solicitudes de información sobre pruebas, características técnicas y otros detalles habrían recibido respuestas limitadas bajo el argumento de proteger la competitividad del proyecto.
Esta situación ha provocado nuevas discusiones sobre los niveles de transparencia que deben existir en una iniciativa financiada con recursos públicos y considerada estratégica para el desarrollo tecnológico nacional.

Olinia continúa su desarrollo pese a la controversia
Mientras continúan los cuestionamientos sobre la contratación, el proyecto Olinia sigue avanzando como una de las principales apuestas del Gobierno de México para impulsar la industria nacional de vehículos eléctricos.
Hasta ahora, el debate se desarrolla en tres dimensiones distintas:
- La información respaldada por documentos y reportes periodísticos.
- Las dudas legítimas sobre los criterios utilizados para la contratación.
- Las acusaciones más graves difundidas en redes sociales que aún requerirían pruebas adicionales para ser comprobadas.
En este contexto, el caso Rocketel se ha convertido en uno de los primeros desafíos públicos para Olinia, un proyecto que aún no llega a las calles, pero que ya enfrenta un intenso escrutinio sobre su proceso de construcción y administración.
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