El escenario político y educativo de la Ciudad de México registrará una intensa actividad a partir de este lunes 25 de mayo. En una decisión que modifica los tiempos previstos originalmente por la cúpula magisterial, la Sección 22 de Oaxaca acordó en su asamblea estatal no esperar hasta el inicio de junio para comenzar sus acciones de presión, determinando el estallamiento de un paro indefinido de labores de forma anticipada. Esta postura rompe parcialmente con la estrategia inicial de la Asamblea Nacional Representativa (ANR) de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la cual había pactado que todos los contingentes disidentes del país iniciaran la huelga general de manera simultánea el primer día del próximo mes.
Los planes organizativos del magisterio oaxaqueño contemplan una división estratégica de sus bases para maximizar el impacto de la protesta. De los cerca de 80 mil docentes que integran la Sección 22, el 20% se trasladará de inmediato a la capital del país para conformar la vanguardia de las movilizaciones y comenzar a ganar terreno en el primer cuadro de la ciudad, mientras que el 80% restante permanecerá en territorio oaxaqueño realizando bloqueos y suspensiones de clases en las escuelas de la entidad. Esta base respaldó plenamente las decisiones de su secretaria general, la profesora Yenny Aracely Pérez Martínez, orientadas a forzar la apertura de canales de negociación institucionales.
Aunque la ANR de la CNTE ratificó en sus resolutivos internos que respetaría las jornadas de lucha previas que cada estado decidiera emprender de acuerdo con sus pliegos petitorios locales, el magisterio disidente a nivel nacional mantiene firme su convocatoria principal para el 1º de junio. Para esa fecha se espera el arribo masivo de delegaciones provenientes de todo el país, destacando el contingente de la Sección 7 de Chiapas, cuya asamblea estatal refrendó este fin de semana su total adhesión al movimiento. La meta compartida por todas las facciones es consolidar una marcha multitudinaria que partirá del Ángel de la Independencia con rumbo al Zócalo, donde quedará instalado formalmente el plantón nacional.
La mira puesta en la mesa presidencial
A pesar de las discrepancias en el calendario de arranque, los estatutos unificados de la Coordinadora imponen un orden estricto en la jerarquía de las negociaciones políticas. Los acuerdos vigentes dictan que todas las secciones estatales tienen la obligación de priorizar de manera absoluta la instalación de una mesa de diálogo directo con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, antes de buscar acuerdos particulares o mesas tripartitas de carácter regional. Las demandas centrales de la protesta siguen firmes: la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007, la cancelación de la reforma educativa y la restitución de los derechos laborales perdidos.
La evolución del plan de acción y la intensidad de los bloqueos viales en la capital del país terminarán de definirse formalmente durante la tarde del mismo 1º de junio, cuando los líderes de todas las secciones se reúnan en una nueva sesión extraordinaria de la ANR. Mientras tanto, las autoridades de la Ciudad de México se preparan para recibir a las primeras oleadas de profesores oaxaqueños, en lo que se anticipa como un cierre de ciclo escolar complejo y marcado por el descontento social en las calles.









