La Iglesia católica mexicana manifestó este domingo una postura crítica frente a la iniciativa de ley que actualmente se discute en el Senado de la República para redefinir el concepto de "muerte digna".
A través de su semanario Desde la fe, la Arquidiócesis de México señaló que bajo este término se intenta normalizar la interrupción de la vida en personas con enfermedades terminales o degenerativas.
Para la institución religiosa, el argumento de que una vida con sufrimiento carece de dignidad es un error filosófico, defendiendo que toda existencia humana es digna por sí misma, independientemente de su condición física.
La iniciativa en cuestión, denominada "Ley Trasciende", es impulsada por la activista y paciente terminal Samara Martínez.
El proyecto busca despenalizar la asistencia médica para morir en casos de padecimientos irreversibles, argumentando que el individuo debe tener autonomía sobre el final de su vida.
Sin embargo, la cúpula católica sostiene que el enfoque del Estado debería centrarse en garantizar una "vida digna" hasta el último momento, en lugar de facilitar una muerte anticipada o provocada.
En su editorial, la Iglesia recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya se ha pronunciado anteriormente sobre este tema. Según la jerarquía católica, el máximo tribunal ha establecido que la muerte digna no equivale necesariamente a la eutanasia o al suicidio asistido.
En su lugar, el concepto jurídico se alinea más con el "bien morir", una práctica que se refiere al acompañamiento médico y humano para transitar el final de la vida de la manera más natural y decorosa posible.
El reto de los cuidados paliativos en México
Un punto central de la discusión es el papel de la Comisión Nacional de Bioética, que define el buen morir como la aplicación de cuidados paliativos que eliminen el dolor del paciente.
La Iglesia enfatizó que, cuando una persona recibe el tratamiento adecuado para mitigar su sufrimiento físico, el deseo de morir suele desaparecer. "Debemos luchar por eliminar el dolor, no al doliente", subrayó el órgano católico, haciendo un llamado a fortalecer la medicina paliativa en el sistema de salud nacional.
La realidad estadística en México añade una capa de complejidad al debate legislativo. Datos de 2023 revelan que apenas el 5% de los pacientes terminales en el país tienen acceso real a cuidados paliativos.
Actualmente, 20 de las 32 entidades federativas cuentan con leyes de voluntad anticipada, una modalidad conocida como "eutanasia pasiva" que permite rechazar tratamientos innecesarios, pero la propuesta de Martínez busca dar un paso más hacia la intervención médica directa.
El calendario legislativo para esta iniciativa avanza con rapidez. El próximo 23 de abril se llevará a cabo un conversatorio en el Senado con especialistas en medicina, derecho y testimonios de pacientes para analizar la viabilidad de la propuesta.
Samara Martínez ha expresado su intención de obtener un dictamen antes de que finalice abril, buscando que el proyecto trascienda al siguiente periodo de sesiones.
Mientras tanto, el diálogo entre la ética religiosa y el derecho a la autonomía personal sigue dividiendo a la opinión pública mexicana.














