El fracking en México volvió al centro del debate luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmara que su gobierno evalúa el uso de nuevas tecnologías para extraer gas sin recurrir a la técnica tradicional.
La mandataria aclaró que no se pretende aplicar el fracking convencional debido a sus impactos ambientales, sino explorar métodos más avanzados que reduzcan daños al entorno.
Qué es el fracking y cómo funciona
El fracking o fracturación hidráulica es una técnica que consiste en inyectar fluidos a alta presión para fracturar rocas subterráneas y liberar hidrocarburos como gas y petróleo.
De acuerdo con World Wide Fund for Nature, este método permite acceder a yacimientos no convencionales, donde los recursos están atrapados en rocas con baja permeabilidad.
Por su parte, Greenpeace explica que el proceso utiliza una mezcla de agua, arena y químicos para liberar los hidrocarburos, generalmente a profundidades de entre mil y cinco mil metros.

Riesgos ambientales del fracking tradicional
Diversas organizaciones han alertado sobre los impactos del fracking tradicional, especialmente en recursos naturales y salud pública.
Entre los principales riesgos destacan:
- Alto consumo de agua: entre 9 mil y 29 mil metros cúbicos por pozo
- Contaminación de mantos freáticos y aguas superficiales
- Uso de químicos tóxicos como benceno, tolueno y metanol
- Emisión de metano (CH4), gas de efecto invernadero
- Posible generación de sismos, según estudios de la Universidad Cornell
- Daño a ecosistemas, pérdida de biodiversidad y erosión del suelo
Además, en campos con múltiples pozos, el consumo de agua puede alcanzar hasta 174 mil metros cúbicos, lo que incrementa la presión sobre recursos hídricos.

Sheinbaum propone nuevas tecnologías para evitar daños
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que su gobierno buscará alternativas tecnológicas que permitan reducir el impacto ambiental del fracking.
Entre las opciones que se analizan se encuentran:
- Reciclaje del agua utilizada en el proceso
- Reducción o eliminación de químicos altamente contaminantes
- Nuevas técnicas de extracción menos invasivas
“Las nuevas tecnologías nos abren la posibilidad de que el agua sea reciclada y que no se usen químicos tan potentes”, señaló.

Soberanía energética, eje de la estrategia
El análisis del fracking en México se enmarca en la estrategia del gobierno para fortalecer la soberanía energética y reducir la dependencia del gas importado.
Sheinbaum indicó que un grupo de especialistas en geología y recursos hídricos evaluará la viabilidad de estas tecnologías antes de tomar una decisión.
Asimismo, destacó que cualquier participación privada deberá ser regulada por instancias como la Secretaría de Energía y Petróleos Mexicanos.
Debate abierto entre desarrollo y medio ambiente
La posible implementación de nuevas técnicas de fracturación hidráulica abre un debate entre la necesidad de garantizar el suministro energético y la protección del medio ambiente.
Mientras el gobierno apuesta por la innovación tecnológica, organizaciones ambientales insisten en mantener precauciones ante los riesgos asociados.
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