México enfrenta una tendencia prolongada de debilidad en el envío de remesas, al registrar 11 meses consecutivos de caída en el número de transferencias, de acuerdo con cifras recientes del Banco de México (Banxico).
Durante febrero de 2026, el país captó 4,468.2 millones de dólares por este concepto, una cifra que, aunque muestra un ligero crecimiento anual, confirma una desaceleración en el flujo de dinero que millones de familias reciben desde el extranjero.

Disminuyen operaciones pese a estabilidad en ingresos
El dato más relevante es la reducción en el número de operaciones. En febrero se contabilizaron 11.3 millones de envíos, lo que representa una baja de 3.2% en comparación anual.
Este indicador refleja que, aunque el dinero sigue llegando, cada vez se realizan menos transferencias, lo que podría impactar la frecuencia con la que los hogares mexicanos reciben apoyo económico.

Aumenta el monto promedio por remesa
En contraste con la caída en operaciones, el monto promedio por remesa se ubicó en 395 dólares, mostrando un incremento respecto al año anterior.
Este comportamiento sugiere que las y los migrantes están enviando menos veces dinero, pero en cantidades mayores, posiblemente como estrategia para enfrentar condiciones económicas más complejas.
Factores detrás de la caída en remesas
Especialistas coinciden en que esta tendencia responde a múltiples factores estructurales que afectan a la población migrante, principalmente en Estados Unidos:
- Condiciones laborales más restrictivas, con menor estabilidad en algunos sectores.
- Políticas migratorias más severas, que generan incertidumbre y limitan ingresos.
- Costos de vida más altos, que reducen la capacidad de ahorro y envío de dinero.
Estos elementos han impactado directamente en la capacidad de envío de remesas, uno de los pilares económicos para millones de familias en México.

Balance del inicio de 2026
En el acumulado del primer bimestre del año, el país recibió más de 9 mil millones de dólares, lo que representa una ligera caída anual, confirmando un arranque débil para este indicador clave de la economía nacional.
Aunque el monto total no ha colapsado, la tendencia en el número de envíos genera preocupación entre analistas, ya que podría anticipar un cambio estructural en el comportamiento de las remesas.
Perspectivas para los próximos meses
De cara a 2026, el comportamiento de las remesas dependerá en gran medida de factores externos, especialmente:
- La evolución del mercado laboral en Estados Unidos.
- Las decisiones en materia de política migratoria.
- La estabilidad del tipo de cambio peso-dólar.
Analistas prevén un escenario de estancamiento o crecimiento moderado, sin señales claras de recuperación inmediata en el número de envíos.
Importancia de las remesas en México
Las remesas continúan siendo una de las principales fuentes de ingresos para el país, superando incluso a sectores como el turismo o la inversión extranjera directa en algunos periodos.
Por ello, cualquier variación en su comportamiento impacta directamente en el consumo, el bienestar familiar y la estabilidad económica de diversas regiones, especialmente en estados con alta migración.
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