Los restos de Nemesio Oseguera Cervantes, identificado como uno de los líderes del narcotráfico más buscados en México, fueron trasladados este lunes por la mañana al panteón Recinto de la Paz, ubicado en el municipio de Zapopan, dentro de la zona metropolitana de Guadalajara.
El traslado del cuerpo generó un amplio operativo de seguridad encabezado por elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y corporaciones policiales estatales y municipales. Las autoridades desplegaron unidades blindadas y vehículos tácticos para resguardar el área del cementerio ante la expectativa de la llegada del cuerpo.
Movilización policial desde días previos
Desde el viernes previo al sepelio, autoridades federales y estatales implementaron vigilancia permanente en el panteón. En el lugar se observaron patrullas blindadas y dos vehículos tipo Rhino, utilizados normalmente para el traslado de detenidos en operativos de alto riesgo.
Además, las fuerzas de seguridad establecieron filtros de vigilancia en las calles cercanas al recinto funerario. Con estas medidas, las autoridades buscaron prevenir incidentes y mantener el control en la zona, ya que se esperaba la llegada de familiares, conocidos y presuntos integrantes del grupo criminal.
El panteón Recinto de la Paz es conocido en la región por albergar los restos de distintas personalidades y familiares del narcotraficante Rafael Caro Quintero, lo que aumentó el interés mediático alrededor del sepelio.
Presencia de familiares y allegados
Durante la mañana también se reportó la llegada de familiares del exlíder criminal. Entre ellos se identificó a Laisha Michelle Oseguera, hija del capo, quien arribó al lugar en un vehículo Jeep acompañada de su esposo.
De acuerdo con versiones difundidas en medios locales, la joven estaría relacionada sentimentalmente con Christian Ochoa, conocido como “El Guacho”, considerado en su momento uno de los hombres cercanos al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El fuerte dispositivo de seguridad limitó el acceso al panteón, por lo que solo familiares y personas autorizadas pudieron ingresar al recinto durante el funeral.
Helicópteros y vigilancia en la zona
Mientras se desarrollaba el sepelio, helicópteros de seguridad sobrevolaron la zona metropolitana de Guadalajara como parte de las acciones de vigilancia. En las inmediaciones del cementerio también se concentraron decenas de personas que acudieron para presenciar el evento o despedirse del líder criminal.
Algunas de estas personas portaban cubrebocas para cubrir su identidad. Además, circularon imágenes de arreglos florales enviados al recinto funerario, algunos con mensajes dirigidos al líder del grupo criminal.
Entre los arreglos destacó una corona con las siglas del CJNG y un arreglo floral con forma de gallo, símbolos que han sido vinculados públicamente con la organización.
Captura y muerte del líder criminal
El cuerpo de Oseguera Cervantes fue entregado el sábado por la Fiscalía General de la República a los representantes legales de su familia en Ciudad de México.
Las autoridades habían capturado al líder criminal en un conjunto de cabañas ubicadas en Tapalpa, en un operativo conjunto entre fuerzas mexicanas y estadounidenses.
Tras su detención, el capo fue trasladado bajo custodia médica hacia la capital del país. Sin embargo, falleció durante el traslado mientras recibía atención médica de emergencia.
El sepelio se realizó bajo estrictas medidas de seguridad con el objetivo de evitar posibles incidentes o confrontaciones entre grupos criminales rivales.
Cortejo fúnebre recorrió Guadalajara escoltado por fuerzas federales
El cuerpo de Nemesio Oseguera Cervantes, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue trasladado en un ataúd metálico dorado desde una funeraria en Guadalajara hasta el panteón Recinto de la Paz, ubicado en Zapopan.
El traslado ocurrió bajo un fuerte operativo de seguridad encabezado por elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes escoltaron el cortejo fúnebre durante el recorrido de aproximadamente 26 kilómetros hasta el cementerio.
Las autoridades activaron sirenas y dispositivos de seguridad para agilizar el tránsito vehicular, con el objetivo de reducir el tiempo estimado del trayecto a través de la zona metropolitana.
Permaneció 24 horas en funeraria de Guadalajara
El cuerpo del líder criminal permaneció cerca de 24 horas en una funeraria ubicada en la calle Gigantes, en el barrio de San Andrés, en Guadalajara. El féretro llegó al lugar durante la madrugada del domingo procedente de Ciudad de México.
Durante el traslado hacia la funeraria se registró un incidente logístico cuando la carroza fue desviada brevemente hacia otra sucursal de la misma empresa funeraria, donde el féretro fue cambiado a otro vehículo.
Posteriormente, el cortejo se preparó para realizar el recorrido hacia el panteón donde sería sepultado.
Más de 500 coronas fúnebres enviadas al funeral
De acuerdo con reportes en el lugar, el funeral recibió más de 500 coronas de flores enviadas por distintos remitentes. Varias de ellas llegaron sin identificación o con los listones retirados antes de colocarse en el recinto funerario.
Asimismo, algunos arreglos florales incluían mensajes que posteriormente fueron retirados por personas encargadas de la organización del funeral.
El número de coronas llamó la atención de asistentes y autoridades que vigilaban el evento.
Fuerte vigilancia en el panteón Recinto de la Paz
El cortejo avanzó por varias avenidas principales hasta incorporarse al Periférico y posteriormente a la avenida Santa Margarita para finalmente llegar al panteón Recinto de la Paz.
En el exterior del cementerio ya se encontraban desplegadas varias unidades blindadas del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional.
Además, elementos de seguridad revisaron uno a uno los vehículos que ingresaban al estacionamiento del panteón. Las autoridades realizaron inspecciones preventivas para evitar el ingreso de objetos peligrosos o armas, con el objetivo de mantener el orden durante el sepelio.
El funeral se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad mientras familiares y allegados acudían al lugar para despedir al líder criminal.
Con información de El Financiero
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