El caso del secuestro de 10 mineros en Concordia, Sinaloa suma nuevos señalamientos. Compañeros de las víctimas contradijeron la versión del gobierno federal que apuntaba a una posible confusión entre integrantes de ‘Los Chapitos’ y ‘Los Mayos’.
De acuerdo con testimonios difundidos en entrevista radiofónica, los trabajadores aseguran que el crimen organizado ya había amenazado previamente a los mineros para que abandonaran la operación de la mina, sin que la empresa Silver Vizsla actuara ante las advertencias.
Mineros habrían recibido amenazas desde hace más de un año
Dos compañeros de las víctimas revelaron que las amenazas comenzaron hace más de un año y fueron notificadas a sus superiores en la empresa minera canadiense Silver Vizsla, sin que —según su versión— se tomaran medidas.
El periodista Juan Carlos Zúñiga relató que el objetivo del crimen organizado no era extorsionar económicamente, sino obligar a los trabajadores a dejar de operar la mina.
Entre las exigencias realizadas por los grupos criminales, destacaron:
Abandonar la operación minera.
Cambiar el color de los chalecos de trabajo de naranja a amarillo.
Portar distintivos para poder identificarlos cuando trabajaran en campo.
Según el testimonio, el cambio de chalecos tenía como finalidad que los grupos delictivos pudieran reconocer a los trabajadores mientras realizaban sus labores.
Fueron privados de la libertad en el campamento
Familiares y compañeros sostienen que los 10 mineros secuestrados en Concordia no fueron confundidos con integrantes de algún grupo criminal, como se sugirió inicialmente.
Aseguran que los trabajadores fueron privados de la libertad en el fraccionamiento La Clementina, inmueble rentado por la empresa para alojar al personal.
Los hechos ocurrieron la noche del 23 de enero de 2026, cuando un comando armado arribó al lugar y sacó por la fuerza a los mineros mientras descansaban tras concluir su jornada laboral.
Los testimonios subrayan que:
Los trabajadores estaban en su campamento.
No realizaban actividades en campo al momento del secuestro.
Fueron sustraídos directamente de su lugar de descanso.
Por ello, descartan que existiera una confusión con integrantes de ‘Los Mayos’, ya que el ataque se dirigió específicamente al sitio donde se hospedaban.
Señalan omisión e intimidación de la empresa
Además de cuestionar la versión oficial, los compañeros de los mineros denunciaron sentirse intimidados por Silver Vizsla, empresa que —según su dicho— pidió a trabajadores no rendir testimonio ni hablar públicamente sobre el secuestro ni sobre las amenazas previas.
El caso ha generado preocupación en Concordia, municipio de Sinaloa que en los últimos años ha registrado disputas entre células del crimen organizado.
La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas las investigaciones sobre la desaparición de los trabajadores, mientras familiares exigen avances concretos y medidas de protección.
Contexto de violencia en la región
Sinaloa enfrenta una reconfiguración de grupos criminales tras divisiones internas en el Cártel de Sinaloa, lo que ha incrementado la tensión en distintas zonas del estado.
El caso de los 10 mineros secuestrados en Concordia se suma a una serie de hechos violentos que han afectado a sectores productivos, particularmente en áreas mineras y rurales.
Mientras tanto, familiares y compañeros insisten en que las autoridades investiguen las amenazas previas y la posible omisión empresarial como parte integral del caso.
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