La secretaria de Ciencia y Tecnología, Rosaura Ruiz, removió a José Antonio Romero Tellaeche como director general del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y nombró a Lucero Ibarra Rojas como directora interina. Sin embargo, el ahora exfuncionario se negó a dejar el cargo y argumentó que su remoción no cumplió con los requisitos legales establecidos.
El relevo ocurre en un contexto de alta tensión institucional, marcado por debates sobre la autonomía académica, la gobernanza interna y la intervención de autoridades externas en la designación de las máximas autoridades del CIDE.

Sindicato del CIDE reconoce a Lucero Ibarra como directora interina
El Sindicato de Personal Académico del CIDE (SIPACIDE) informó que reconoce formalmente a Lucero Ibarra Rojas como autoridad legítima de la institución, por lo que canalizará hacia ella toda comunicación laboral y administrativa conforme al marco legal vigente.
Ibarra Rojas es profesora-investigadora titular en el CIDE y especialista en derecho y sociedad, con formación nacional e internacional, incluido un doctorado por la Universidad de Milán. Su designación se interpreta como un intento por garantizar la continuidad operativa del centro en medio de la crisis.
Romero Tellaeche impugna su remoción y se aferra al cargo
En una carta dirigida al Órgano de Gobierno del CIDE, Romero Tellaeche sostuvo que la legislación vigente solo permite la remoción anticipada del director general mediante causas legales plenamente acreditadas, observando el debido proceso, el derecho de audiencia y una resolución formal adoptada en sesión debidamente convocada.
El académico afirmó que, mientras no se cumplan estos requisitos, conserva sus atribuciones legales y estatutarias, por lo que reiteró su disposición a seguir ejerciendo el cargo en beneficio de la institución y del interés público.

Crisis arrastrada desde su designación como director general
El CIDE atraviesa una crisis prolongada desde la designación de Romero Tellaeche, un proceso que fue cuestionado por académicos y estudiantes por presunta falta de transparencia y legitimidad institucional. Su llegada fue asociada a la intervención de la entonces titular del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, sin claridad pública sobre la sesión del Consejo Directivo que avaló su nombramiento.
Desde entonces, se documentaron tensiones constantes entre la dirección y la comunidad, incluyendo la remoción de funcionarias clave y disputas por los procesos de evaluación académica, lo que detonó protestas, tomas de instalaciones y llamados reiterados a su destitución.
Denuncias por violencia de género y acoso laboral
En noviembre, el Seminario Interdisciplinario de Mujeres, Género y Feminismo (SIMGF) exigió la remoción inmediata de Romero Tellaeche tras la presentación de una demanda por daño moral contra la profesora Catherine Andrews, acción que calificaron como intimidatoria.
Además, integrantes del seminario denunciaron presunta violencia de género y múltiples casos de acoso laboral, muchos de ellos presentados ante el Órgano Interno de Control sin respuesta. También señalaron prácticas de descalificación y trato inadecuado hacia trabajadoras durante reuniones institucionales.

Autonomía académica y gobernanza, en el centro del debate
El relevo en la dirección del CIDE reavivó el debate sobre la autonomía universitaria, la legalidad de las designaciones y el papel de las autoridades federales en instituciones de educación superior con tradición de autogobierno.
Hasta el momento, el CIDE no ha emitido un comunicado detallado sobre los motivos específicos de la remoción ni sobre el plan de transición, aunque el nombramiento interino de Ibarra Rojas es visto como una medida para estabilizar la institución mientras se define el futuro del liderazgo.
Con información de la Silla Rota
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