La implementación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) sigue representando un desafío para una parte importante del magisterio. De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), entre dos y cuatro de cada 10 docentes aún presentan problemas para aplicar el nuevo modelo educativo, vigente desde 2023, principalmente por falta de formación, carga administrativa y cambios acelerados en la estructura curricular.
Aunque el proyecto busca transformar la enseñanza con un enfoque comunitario, humanista y sociocrítico, las cifras oficiales y los testimonios de maestras y maestros muestran que su aterrizaje en las aulas no ha sido sencillo, especialmente en contextos rurales, multigrado y en zonas con rezagos históricos.
Docentes reconocen dificultades para adaptarse al nuevo modelo educativo
Isabel, docente con más de 30 años de experiencia en el Estado de México, relata que la transición hacia la Nueva Escuela Mexicana ocurrió de forma apresurada, sin tiempo suficiente para asimilar los cambios ni recibir acompañamiento adecuado.
“No es solo cuestión de edad, sino de que nos pidieron leer documentos extensos y aplicar cambios inmediatos sin el tiempo necesario para comprenderlos a fondo”, explica.
Este testimonio refleja una percepción extendida entre docentes que señalan una brecha entre la propuesta teórica del modelo y las condiciones reales de las escuelas públicas.
SEP admite rezagos en comprensión del plan de estudios
Un documento oficial publicado por la SEP a finales de 2025 reconoce que el dominio del nuevo marco curricular se mantiene en un nivel medio. Entre los principales hallazgos destacan:
24.25% no domina el programa sintético.
38% tiene dificultades con la organización curricular por campos formativos.
26.4% no comprende las finalidades de cada campo.
30.7% enfrenta problemas con los contenidos.
35% tiene dudas sobre la evaluación formativa.
La dependencia reconoce que los colectivos docentes aún enfrentan múltiples retos para implementar la NEM, particularmente en lo relacionado con metodologías sociocríticas, planeación didáctica y vinculación entre libros de texto, ejes articuladores y contextos escolares.
Falta de capacitación y acompañamiento, principal obstáculo
Directivos escolares también han advertido que persisten dificultades para el trabajo colaborativo entre docentes, así como carencias en el uso efectivo de los Libros de Texto Gratuitos, cuya integración al ciclo escolar no se ha consolidado plenamente.
El informe oficial subraya que ha hecho falta formación docente específica para comprender cómo operar la propuesta educativa, así como fortalecer la capacidad para desarrollar contenidos propios y vincularlos con contextos locales.

Expertos alertan sobre implementación acelerada tras la pandemia
La investigadora Alma Maldonado, del Cinvestav-IPN, señaló que estos problemas eran previsibles desde el anuncio de la reforma educativa, especialmente porque se impulsó después de la pandemia, cuando el sistema escolar enfrentaba rezagos severos en aprendizaje.
“La implementación fue precipitada. Los maestros no tenían la formación necesaria y el contexto postpandemia hacía todavía más difícil introducir un nuevo modelo”, explicó.
Sin evaluación nacional, persiste incertidumbre sobre resultados
Otro factor que complica el diagnóstico es la desaparición de organismos de evaluación educativa, lo que limita la medición objetiva del impacto del modelo.
“Hoy no tenemos indicadores claros para saber si la Nueva Escuela Mexicana mejora realmente el aprendizaje. Sin evaluaciones cuantitativas, el sistema camina a ciegas”, advirtió Maldonado.
Contexto nacional: entre reforma educativa y rezago escolar
La NEM busca redefinir el sistema educativo mexicano bajo principios comunitarios, humanistas y de justicia social. Sin embargo, su implementación ocurre en un contexto de desigualdad estructural, sobrecarga laboral docente y ausencia de mecanismos sólidos de evaluación, lo que ha dificultado su consolidación en las aulas.
Con información de La Razón
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