De cara a la presentación de la reforma electoral, el coordinador de diputados de Morena, Ricardo Monreal, advirtió que el dictamen no tendría viabilidad en el Congreso sin el respaldo del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliados clave del bloque oficialista.
Monreal dejó en claro que el primer paso, incluso antes de presentar formalmente la iniciativa, es alcanzar acuerdos con el PVEM y el PT, a quienes calificó como aliados con “lealtad” e “institucionalidad”. Señaló que ambas fuerzas políticas deben conocer primero los alcances del proyecto y aportar propuestas que puedan incorporarse al dictamen.
“Ellos tienen que ser los primeros en conocer los alcances de la iniciativa y también conocer sus aportaciones e incorporarlas, antes de la presentación formal”, afirmó el legislador.

Morena busca diálogo con PAN y PRI
En contraste, el coordinador parlamentario de Morena aseguró que también sostendrá diálogo con los coordinadores del PAN y del PRI, con el objetivo de que participen en la discusión. Advirtió que la ausencia de la oposición en el debate legislativo “no sería un buen precedente” y se pronunció por una discusión amplia en el Congreso.
El especialista en temas político-electorales Jorge Aljovin señaló que el oficialismo plantea la necesidad de nuevas reglas para evitar vicios del pasado, aunque reconoció que existen desacuerdos internos dentro del propio bloque gobernante, además de las diferencias con la oposición.
Plurinominales, el principal punto de conflicto
Aljovin explicó que los aliados de Morena, particularmente el PVEM y el PT, han manifestado su desacuerdo con la eliminación o reducción de los legisladores plurinominales, uno de los ejes de la reforma. Esta resistencia obligará al partido guinda a negociar si pretende sacar adelante el proyecto.
Expertos advierten riesgo de exclusión electoral
Por su parte, Mauricio Alfaro, especialista de la consultora Integralia, alertó que eliminar a los plurinominales puede dejar sin representación a una parte significativa del electorado.
“Si hay dos candidatos a un distrito electoral, uno obtiene 51% y otro 49% de los votos, entonces el 49% de las personas quedan fuera de la representación”, explicó.
Alfaro consideró que, una vez aprobada, una eventual reforma electoral sería muy difícil de revertir, ya que la oposición necesitaría mayoría calificada en el Congreso, un escenario que calificó como poco probable incluso en el largo plazo.
“Yo no veo ni siquiera un periodo de tiempo que pueda imaginar, quizá 30 o 40 años”, señaló.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, aclaró que todavía no existe una fecha definitiva para discutir la reforma electoral. Coincidió además con Pablo Gómez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, en la necesidad de replantear el papel del INE.
Debate sobre autonomía e independencia del INE
Castillo Juárez subrayó que la discusión no se centra en eliminar la autonomía del instituto, sino en fortalecer su capacidad operativa.
“Se trata de que el instituto tenga capacidad de ejecutar y no solo de hacer propuestas”, afirmó.
Con información de 24 Horas
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