Las remesas a México registraron un nuevo retroceso durante noviembre, con lo que el país acumula ocho meses consecutivos a la baja en una de las principales fuentes de ingreso para millones de hogares mexicanos, de acuerdo con cifras oficiales del Banco de México (Banxico).
Este comportamiento contrasta con el aumento observado en otros países de Centroamérica y refleja cambios estructurales en la migración mexicana en Estados Unidos.

Remesas bajan en noviembre y profundizan la tendencia negativa
Banxico informó que en noviembre de 2025, las remesas sumaron 5 mil 125 millones de dólares, lo que representó una caída anual de 5.7% respecto al mismo mes de 2024.
Con este resultado, México mantiene una tendencia descendente que se ha prolongado durante gran parte del año, afectando a comunidades que dependen de estos recursos para cubrir gastos básicos.

Ingresos acumulados también muestran descenso
En el periodo enero–noviembre de 2025, el monto acumulado de remesas alcanzó 56 mil 469 millones de dólares, cifra inferior a los 59 mil 523 millones registrados en el mismo lapso de 2024.
Esto representa una disminución anual de 5.1%, según detalló el banco central en su comunicado oficial.
Estados Unidos, principal origen de las remesas
La mayor parte de las remesas enviadas a México provienen de Estados Unidos, donde miles de migrantes mexicanos han sido impactados por la ofensiva migratoria impulsada por el gobierno de Donald Trump.
Especialistas señalan que el endurecimiento de las políticas migratorias ha generado incertidumbre laboral y financiera, lo que se refleja directamente en la capacidad de envío de dinero.

Expertos explican por qué México recibe menos remesas
De acuerdo con Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo del Inter-American Dialogue, el descenso también responde a un factor demográfico.
La comunidad migrante mexicana en EE.UU. tiene más de 25 años de asentamiento promedio.
Sus vínculos económicos con México se debilitan con el tiempo.
Muchos hijos y familiares directos ya viven en Estados Unidos, reduciendo la necesidad de enviar dinero.
“Los mexicanos ya llegaron a un tope en su capacidad de envío”, explicó Orozco en entrevista con CNN.
Historias que reflejan el cambio generacional
El caso de Margarita, una mujer de 80 años entrevistada por CNN, ilustra esta transición. Sus hijos migraron hace más de dos décadas, formaron familias en Estados Unidos y, aunque mantienen contacto con México, sus prioridades económicas han cambiado.
Este patrón se repite en miles de familias, donde las remesas ya no son constantes ni tan elevadas como en años anteriores.

Un panorama distinto al de Centroamérica
Mientras México enfrenta una reducción sostenida, países centroamericanos continúan registrando incrementos en el envío de remesas, impulsados por migraciones más recientes y comunidades menos consolidadas en Estados Unidos.
La diferencia subraya un cambio estructural en el perfil del migrante mexicano y en el papel que juegan las remesas dentro de la economía nacional.
Con información de CNN Español
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