El panorama de las adicciones en México ha experimentado una transformación profunda en la última década, según revelan los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2025.
El estudio, presentado por el secretario de Salud, David Kershenobich, indica que el consumo de sustancias ilícitas en la población adulta aumentó un 40% desde 2016, alcanzando una prevalencia del 14.6%.
No obstante, los datos ofrecen un respiro en el sector de los menores de edad, donde el uso experimental descendió al 4.1%, una tendencia que la presidenta Claudia Sheinbaum vinculó con la efectividad de las campañas preventivas escolares del sexenio pasado.
A pesar de la baja en drogas tradicionales entre adolescentes, la encuesta enciende las alarmas en otras áreas. El uso de cigarrillos electrónicos o vapeadores se duplicó con creces en este sector, mientras que el grupo de 12 a 17 años emergió como el más afectado por malestares psicológicos, violencia y comportamientos suicidas, especialmente en el caso de las mujeres.
Ante este escenario, el Gobierno Federal anunció que la nueva estrategia nacional se centrará en los riesgos de las metanfetaminas y en el fortalecimiento de la salud mental, además de restringir la venta de fármacos como el Tramadol para frenar el abuso de opioides.
En lo que respecta a sustancias específicas, el reporte arroja que el fentanilo tiene una presencia incipiente del 0.2% en la población encuestada, siendo la primera vez que se mide oficialmente este analgésico en el país.
Por otro lado, la mariguana sigue siendo la droga más utilizada y ha visto un incremento en su consumo entre adultos, pasando del 9.3% al 13.3%. Sobre este tema, la mandataria fue enfática al señalar que, pese a los debates internacionales sobre su regulación, la postura de su administración es desalentar el consumo en favor de la salud pública.
Finalmente, la encuesta —sustentada en una muestra de más de 19 mil personas— muestra resultados mixtos en el consumo de sustancias legales.
Mientras el tabaquismo tradicional disminuyó ligeramente, la ingesta de alcohol en mujeres adultas aumentó a casi un 70%, aunque curiosamente se redujo de forma drástica entre los adolescentes.
En el plano internacional, el gobierno mexicano permanece a la expectativa tras la decisión de Donald Trump de catalogar al fentanilo como una "arma de destrucción masiva", un movimiento cuyas consecuencias diplomáticas y operativas aún están por definirse.














