La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que no se aplicará el impuesto a los videojuegos, al reconocer que la medida presenta múltiples complicaciones técnicas y legales, principalmente por la dificultad para distinguir qué títulos contienen violencia y cuáles no.
Durante su conferencia mañanera de este martes 23 de diciembre en Palacio Nacional, la mandataria explicó que originalmente había solicitado eliminar dicho gravamen, pero este permaneció en la Ley de Ingresos. Sin embargo, finalmente se tomó la decisión de no cobrarlo.
“Ya no se va a cobrar ese impuesto. Al final yo había pedido que se quitara el impuesto sobre videojuegos y al final no se quitó de la Ley de Ingresos y quedó”, afirmó Sheinbaum Pardo ante medios de comunicación.
Dificultades para regular el contenido violento
La presidenta subrayó que uno de los principales problemas es la complejidad para definir qué videojuegos promueven violencia, lo que haría inviable una aplicación justa del impuesto.
“Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no. ¿Cómo le vas a poner un impuesto? ¿Quién va a determinar esa circunstancia?”, cuestionó.
Ante este escenario, el gobierno federal optó por retirar el impuesto y priorizar acciones preventivas dirigidas a jóvenes y adolescentes, especialmente sobre los riesgos asociados al consumo excesivo de videojuegos en línea.
“Muchos de estos juegos generan adicción, cuestan dinero y además promueven violencia. Decidimos que el tema de los impuestos se quite porque tiene muchas complicaciones”, añadió.

Salud mental y videojuegos
Por su parte, el secretario de Salud, David Kershenobich, señaló que el elemento central a revisar es el componente de violencia, luego de presentar la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, la cual identificó como prioritaria la atención a la salud mental de adolescentes.
“Tenemos que analizar con mucho cuidado el contenido de los videojuegos. Es un fenómeno nuevo que también tiene aspectos positivos, pero es necesario regular y revisar el tipo de contenido que presentan”, señaló el funcionario.
La postura del gobierno federal apunta a una estrategia preventiva y educativa, en lugar de una política fiscal, para atender los posibles impactos del consumo de videojuegos en la salud mental y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
Al Calor Político
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