LAREDO, TEXAS. — En lo que las autoridades calificaron como la mayor incautación de armas en la frontera terrestre del suroeste de Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) detuvo a dos ciudadanos mexicanos que intentaban contrabandear más de 500 armas de fuego y 31 mil cartuchos de munición con destino a México.
La funcionaria estadounidense Kristi Noem confirmó el operativo a través de su cuenta oficial en la red social X, donde destacó que el arsenal confiscado era “suficiente para abastecer a un pequeño ejército”.
Los detenidos transportaban el arsenal oculto en remolques
De acuerdo con el informe del DHS, los dos detenidos fueron identificados como Emilio Ramírez Cortés y su hijo Edgar Ramírez Díaz, ambos originarios de México.
Las armas y municiones fueron ocultadas en compartimientos falsos dentro de dos remolques de carga, con los que los sospechosos pretendían cruzar el puerto de entrada de Laredo, Texas, hacia territorio mexicano.
“Gracias al Departamento de Justicia encabezado por la fiscal Pam Bondi, estos delincuentes serán procesados en Estados Unidos por tráfico de armas y presuntos vínculos con el crimen organizado”, señaló Noem.

Refuerzan seguridad fronteriza bajo la administración Trump
Kristi Noem enfatizó que desde el inicio de la administración del presidente Donald Trump, en enero pasado, se ha fortalecido la seguridad fronteriza con agentes mejor capacitados y una mayor coordinación entre agencias federales.
“Nuestra prioridad es mantener las fronteras seguras y proteger a la nación”, subrayó.
El operativo fue coordinado entre el DHS, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), como parte de una estrategia conjunta contra el flujo de armamento ilegal hacia México.
México, principal destino del contrabando de armas
Las autoridades estadounidenses estiman que más del 70% de las armas ilegales que circulan en México provienen de Estados Unidos, especialmente de los estados fronterizos de Texas, Arizona y Nuevo México.
Este tipo de operativos, según expertos en seguridad, buscan frenar el tráfico de armamento que alimenta la violencia de los cárteles del narcotráfico en el norte del país.
El decomiso en Laredo podría marcar un precedente judicial y diplomático, al evidenciar el esfuerzo de Estados Unidos por controlar el tráfico de armas que durante años ha tensado la relación bilateral con México.
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