El huracán Priscilla alcanzó la categoría 2 en la escala Saffir-Simpson durante la mañana de este martes, según informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC). Aunque el fenómeno se mantiene lejos de las costas mexicanas, sus efectos ya se sienten en forma de alto oleaje e intensas lluvias sobre el noroeste del país.
A las 09:00 horas (tiempo del centro de México), Priscilla se ubicaba a 345 kilómetros de la península de Baja California, con vientos sostenidos de 175 km/h, desplazándose hacia el noroeste. Los pronósticos apuntan a que el ciclón seguirá intensificándose hasta alcanzar categoría 3, considerada huracán mayor, aunque sin representar peligro directo para tierra firme.
Autoridades alertan por oleaje de hasta seis metros
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió que el paso del huracán provocará oleaje elevado de entre cuatro y seis metros en las costas de Baja California Sur, Sinaloa y Nayarit, además de lluvias fuertes y rachas de viento en la región.
Las autoridades marítimas recomendaron a las embarcaciones extremar precauciones y a la población evitar actividades recreativas en zonas de playa durante los próximos días, especialmente en áreas con aviso de mar de fondo.
“Aunque el centro del huracán se mantiene alejado, su amplia circulación genera efectos importantes en costas mexicanas”, señaló el SMN en su último comunicado.
Vigilan nuevo sistema frente a Guatemala
Además del huracán Priscilla, los meteorólogos monitorean una zona de baja presión frente a las costas de Guatemala, con alto potencial de desarrollo ciclónico. De acuerdo con el NHC, este sistema podría convertirse en huracán en el transcurso de una semana, con trayectoria probable hacia el Pacífico sur mexicano.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) indicó que mantiene estrecha coordinación con el Centro Nacional de Huracanes para vigilar ambos sistemas, a fin de emitir avisos oportunos en caso de que alguno represente riesgo para territorio nacional.
México, en temporada activa de ciclones
Entre mayo y noviembre, México enfrenta la temporada de huracanes tanto en el Pacífico como en el Atlántico, con fenómenos que pueden causar severos daños materiales y pérdidas humanas.
A finales de octubre de 2023, el huracán Otis devastó el puerto de Acapulco, alcanzando categoría 5 en menos de 12 horas, con saldo de más de 50 muertos y decenas de desaparecidos, según reportes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Priscilla, aunque menos destructivo por ahora, recuerda la vulnerabilidad del país ante estos eventos climáticos extremos, que cada año exigen mayor preparación y monitoreo preventivo.
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