La presidenta Claudia Sheinbaum envió ayer a la Cámara de Diputados una iniciativa para una nueva Ley Orgánica de la Armada de México, que sustituiría la norma de 2021 y eliminaría disposiciones aprobadas ese año, como sanciones más severas y la baja de marinos por delitos contra la salud en su modalidad de narcotráfico o por traición a las fuerzas armadas.

Nuevas atribuciones y cambios en funciones
La propuesta, que será turnada a comisiones en la sesión de este martes, busca otorgar nuevas atribuciones a la Armada de México para proteger los intereses marítimos del país, pero suprime funciones vigentes de 2021 relacionadas con el apoyo a la Secretaría de Marina como autoridad marítima nacional.
El proyecto también plantea modificar la atribución de la Armada en tareas de seguridad nacional, redefiniendo su papel en la defensa y vigilancia del país en zonas estratégicas.

Cambios en el respeto a los derechos humanos
La ley vigente desde 2021, aprobada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, establece que la Armada debe “cooperar en el mantenimiento del orden constitucional del Estado mexicano, con estricto respeto y protección de los derechos humanos”.
La iniciativa de Sheinbaum sustituye la palabra “cooperar” por “coadyuvar” y elimina la referencia al respeto a los derechos humanos, generando un debate sobre la interpretación de las funciones de seguridad y vigilancia naval.

Funciones estratégicas y marítimas
Entre las nuevas atribuciones que se plantean para la Armada se incluyen:
Elaborar y mantener actualizada la Política Nacional Marítima, contemplando el uso del poder naval ante escenarios que amenacen la seguridad del país.
Ejercer el derecho de visita y persecución, así como operaciones de abordaje, registro e inspección de buques y embarcaciones en la zona económica exclusiva y alta mar.
Implementar operaciones en nombre del Estado mexicano a través de sus unidades operativas, fortaleciendo la presencia naval en áreas estratégicas.
Reestructuración de jerarquías en la Armada
La iniciativa también propone reestructurar y cambiar la denominación de los niveles jerárquicos, estableciendo que el mando superior en jefe estratégico, ejercido por el titular de la Jefatura de Operaciones Navales, sustituya al Estado Mayor General de la Armada, figura propuesta por la Secretaría de Marina durante el sexenio pasado.
Estos cambios buscan modernizar la estructura de mando, otorgando mayor capacidad operativa y estratégica a la institución para cumplir con sus nuevas atribuciones.
Con información de La Jornada
*BC














