La Registraduría Nacional del Estado Civil de Colombia procedió al cierre oficial de las mesas de votación a las 16:00 hora local de este domingo, dando inicio inmediato al sistema de preconteo para definir la presidencia de la República. La jornada electoral, calificada por las autoridades como masiva y ejemplar, definirá el rumbo de la nación sudamericana mediante una reñida segunda vuelta que enfrenta directamente la continuidad del proyecto de izquierda gobernante y una propuesta opositora de tintes conservadores radicales.
La contienda electoral sitúa en un extremo al senador oficialista Iván Cepeda, un experimentado político de 63 años que compite bajo el cobijo del bloque gubernamental y como un aliado estratégico del actual mandatario Gustavo Petro. En la acera opuesta se encuentra el abogado Abelardo de la Espriella, de 47 años, un candidato de ultraderecha que cuenta con el respaldo público del presidente estadounidense Donald Trump y cuya plataforma de campaña se ha cimentado en la promesa de aplicar políticas de seguridad de mano dura.
El proceso de transición política se desarrolla en un contexto sumamente complejo, marcado por lo que diversos analistas consideran la peor ola de violencia criminal que registra el país en la última década. El fortalecimiento logístico y operativo de diversas organizaciones armadas e ilegales dedicadas al tráfico transfronterizo de cocaína y a la explotación de minería de oro ha colocado la seguridad nacional como el eje prioritario de las demandas ciudadanas, atrayendo además un monitoreo permanente por parte de las agencias de inteligencia de Washington.
Tras el sellado de las urnas, el registrador nacional Hernán Penagos compareció ante los medios de comunicación para destacar el compromiso cívico de la población, reportando una jornada que transcurrió sin incidentes logísticos mayores en las distintas demarcaciones colombianas. Se prevé que el avance del conteo rápido de los votos ofrezca una tendencia irreversible en las próximas horas, definiendo al nuevo inquilino del Palacio de Nariño en un escenario donde ambos candidatos ya preparan sus cuarteles generales para emitir sus respectivos discursos de cierre.














