Incremento histórico en el precio de la gasolina
El precio promedio nacional de la gasolina regular sin plomo en Estados Unidos alcanzó los 4.018 dólares por galón, según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA). Se trata del nivel más alto desde agosto de 2022, reflejando el impacto directo de la guerra en Irán sobre los mercados energéticos.
El aumento ha sido vertiginoso: los precios pasaron de 2.98 dólares antes del inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Teherán, a más de 4 dólares, en apenas 30 días.
Impacto de la guerra en Irán
La guerra entre Estados Unidos, Israel y la República Islámica de Irán ha sacudido los mercados energéticos mundiales:
- El crudo estadounidense superó los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022.
- El diésel minorista ya rebasa los 5.40 dólares por galón, un punto crítico para la economía global.
- El estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo, permanece prácticamente cerrado.

Repercusiones internacionales
El alza de precios no solo afecta a Estados Unidos:
- En Japón, la gasolina alcanzó un récord histórico.
- En Australia, algunas gasolineras reportaron escasez.
- En países como Sri Lanka y Tailandia, los precios también se dispararon.
Este incremento global recuerda los picos de 2022, cuando los mercados reaccionaron a la invasión rusa de Ucrania.
Riesgo político y económico
El aumento de los precios de la gasolina representa un riesgo político para la Casa Blanca del presidente Donald Trump, en un año de elecciones de mitad de mandato.
Además, complica la labor de la Reserva Federal, encabezada por Jerome Powell, que busca controlar la inflación sin afectar el empleo.
Según un estudio de la Universidad de Stanford, por cada dólar de aumento en el precio de la gasolina, la confianza del consumidor disminuye en 4.5 puntos del índice, lo que equivale a una percepción un 5% más negativa sobre la economía.

Medidas de la Casa Blanca
Para intentar frenar los precios, el gobierno ha implementado:
- Una exención de 60 días de la Ley Jones, permitiendo a buques extranjeros transportar combustible entre puertos estadounidenses.
- Una exención para la gasolina E15, más barata, de los requisitos de volatilidad estival.
Sin embargo, estas medidas aún no han logrado reducir significativamente los precios.














