Un potente sistema de tormentas severas ha puesto en alerta roja a gran parte del sur de Estados Unidos. Los organismos oficiales, incluyendo el National Weather Service (NWS), advierten sobre un riesgo elevado que incluye la formación de tornados, ráfagas de viento que superan los 100 km/h y la caída de granizo de gran tamaño.
La magnitud del evento ha llevado al gobernador de Texas, Greg Abbott, a declarar el estado de emergencia. Esta medida busca agilizar la movilización de recursos de protección civil para asistir a las comunidades que se encuentran en la trayectoria directa del fenómeno. Ciudades densamente pobladas como Houston, Nueva Orleans y Baton Rouge permanecen bajo vigilancia constante.
De acuerdo con el Storm Prediction Center (SPC), la región enfrenta un nivel de riesgo 2 de 5. Esto significa que la atmósfera posee la energía suficiente para generar supercélulas tormentosas capaces de producir daños estructurales. Se anticipa que el sistema avance hacia el este, impactando también a Alabama, Georgia y el norte de Florida durante el domingo.
Las autoridades meteorológicas han identificado cuatro amenazas críticas para la población. En primer lugar, los tornados aislados, especialmente peligrosos durante la noche en Texas y Luisiana. Segundo, el granizo de gran tamaño, que podría superar los 2.5 centímetros de diámetro, dañando vehículos y cultivos.
Además, se prevén lluvias intensas con acumulaciones de hasta 75 milímetros. Aunque algunas zonas del sur sufren de sequía, la intensidad de las precipitaciones en periodos cortos aumenta el peligro de inundaciones repentinas. Por último, el desplazamiento del sistema hacia el sureste asegura que las condiciones de inestabilidad persistan durante todo el fin de semana.
Ante este escenario, la NOAA recomienda a los ciudadanos tener un plan de emergencia activo. Es vital contar con un kit de suministros básicos y mantenerse informado a través de radios meteorológicas o aplicaciones oficiales, ya que los cortes de energía y las interrupciones en el transporte son altamente probables.
Históricamente, febrero marca el inicio de una etapa de mayor actividad para el clima severo en esta región. Tan solo en 2025, eventos similares causaron pérdidas millonarias y decenas de tornados confirmados, lo que subraya la importancia de no subestimar las alertas actuales.














