El ciclón Harry continúa afectando el sur de Italia, donde marejadas, vientos huracanados y lluvias intensas han obligado a evacuaciones preventivas y al cierre de servicios públicos, especialmente en Sicilia y Cerdeña. La Protección Civil italiana emitió alerta roja en varias zonas por riesgo hidrogeológico e hidráulico.
Entre el 19 y 20 de enero, ráfagas sostenidas durante 36 a 48 horas sobre amplias áreas del mar Mediterráneo generaron un fuerte oleaje, fenómeno que quedó documentado en videos difundidos por medios locales e internacionales.
Alertas, cierres y evacuaciones en Sicilia y Cerdeña
Las autoridades regionales ordenaron el cierre de escuelas, parques, cementerios y mercados municipales en distintas localidades. En Cagliari, la suspensión de actividades educativas y públicas se extendió por 24 horas ante el avance del temporal.
En Sicilia, las precipitaciones y el oleaje provocaron inundaciones costeras y severas afectaciones a la movilidad. En Scaletta Zanclea, videos grabados alrededor de las 21:30 horas (local) muestran cómo el mar avanza por escaleras y calles, obligando a residentes a ponerse a salvo.

Daños materiales y riesgos persistentes
Aunque no se reportan víctimas hasta el momento, las imágenes evidencian la peligrosidad del fenómeno. En Cerdeña, se reportan carreteras dañadas o destruidas por la fuerza del mar, mientras que en Calabria autoridades confirmaron la destrucción de un puente.
Medios italianos señalan que el este de Sicilia y otros tramos costeros permanecen bajo el impacto de la marejada ciclónica, con monitoreo permanente por posibles deslizamientos y nuevas inundaciones.
Un ciclón mediterráneo fuera de temporada
Especialistas y prensa europea describen a Harry como un vórtice mediterráneo. Si bien estas perturbaciones afromediterráneas son más habituales en primavera y otoño, su aparición en enero ha sido destacada en el contexto de la crisis climática, por su energía y persistencia.
¿Qué es una marejada?
Una marejada es el aumento anormal del nivel del mar y del oleaje provocado por vientos intensos y baja presión asociados a tormentas o ciclones. Puede inundar zonas costeras, dañar infraestructura y poner en riesgo a la población, incluso sin lluvias extremas, cuando el viento empuja grandes volúmenes de agua hacia la costa.
Con información de UnoTV
*BC














