La Candelaria, una festividad prehispánica con matices católicos

(VIDEO) La Candelaria, una festividad prehispánica con matices católicos


Por Staff Lo de Hoy el 2021-02-02

La Candelaria es una fiesta popular celebrada por los católicos, que celebra la presentación de Jesús en el Templo, la Purificación de la Virgen después del parto y la Virgen de la Candelaria, la festividad tiene lugar el 2 de febrero, en algunos lugares la fiesta se extiende durante varios días, generalmente por ser la patrona del lugar.

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Sus significados

Sin embargo, el término Candelaria nace del “candelero” que en un contexto religioso significa “luz santa que guía al buen camino”. Y se celebra el 2 de febrero, dando fin al periodo navideño, pues en dicha fecha se cumplen 40 días después de la celebración de Navidad, nacimiento del Niño Dios.

Por otra parte, esta tradición es una fiesta celebrada por los cristianos en honor a la “Virgen de la Candelaria” o también conocida como “La Virgen María de La Candelaria”, quien derivó del candelero o candela que hace referencia a la luz santa que guía al buen camino.

Ahora bien, del lado católico se honra la presentación de Jesús al Templo de Jerusalén, mientras que en la historia prehispánica se festejaba el primer día del año azteca en honor a Tláloc, Chalchiuhtlicue y Quetzalcóatl. En este ritual siempre había tamales en las ofrendas a los dioses, ya que están hechos de maíz.

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Historia de la festividad

Inicialmente la fiesta de La Candelaria tuvo su origen en el Oriente con el nombre del Encuentro, posteriormente se extendió al Occidente en el siglo VI, llegando a celebrarse en Roma con un carácter penitencial.

En Jerusalén se celebraba con una procesión con velas encendidas hasta la Basílica de la Resurrección (Santo Sepulcro), la cual había sido mandada a construir por órdenes del Emperador Constantino. Aunque según investigadores, esta fiesta tuvo su origen en la antigua Roma, donde la procesión de las candelas formaba parte de la fiesta de las Lupercales.

Siglos después, al año 1392 o 1400, una imagen de la Virgen María que representaba esta advocación, fue encontrada a la orilla del mar por dos pastores guanches de la isla canaria de Tenerife (actualmente España).

Tras el hallazgo de la imagen de la Virgen en Canarias y su identificación iconográfica con el acontecimiento bíblico de la Presentación del Niño Jesús y la Purificación de María, la fiesta empezó a celebrarse con un carácter mariano en el año 1497, cuando el Adelantado de las Islas Canarias Alonso Fernández de Lugo, celebró la primera Fiesta de Las Candelas (ya como Virgen María de La Candelaria), coincidiendo con la Fiesta de la Purificación, el 2 de febrero.

 

Festividad que creció

Previamente los guanches celebraban una festividad en torno a la imagen de la Virgen durante la fiesta del Beñesmen en el mes de agosto. Esta era la fiesta de la cosecha, lo cual marcaba el inicio del año.

En la actualidad, la fiesta de la Virgen de la Candelaria en las Islas Canarias se celebra además del 2 de febrero también el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen María en el santoral católico.

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Para algunos historiadores, las fiestas celebradas en honor a la Virgen durante el mes de agosto son una reminiscencia sincretizada de las antiguas fiestas del Beñesmen aborigen.

Más tarde esta advocación mariana y su fiesta serían llevadas a varias naciones americanas de mano de los emigrantes canarios.

 

En México, raíces prehispánicas

La fiesta de La Candelaria se celebra según el calendario o santoral católico, el 2 de febrero, en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento.

La fiesta es conocida y celebrada con diversos nombres: la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas; todos estos nombres expresan el significado de la fiesta. Cristo, la Luz del mundo presentada por su Madre en el Templo, viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva el nombre de Candelaria.

En México, el Día de la Candelaria se acostumbra que, quien obtuvo el niño oculto en la rosca de reyes, haga una fiesta (tradicionalmente basada en tamales y atole, ambos productos de maíz).

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Esta tradición tiene raíces prehispánicas; en muchos pueblos los habitantes llevan a la iglesia mazorcas para que sean bendecidas a fin de sembrar sus granos en el ciclo agrícola que inicia, pues el 2 de febrero coincide con el undécimo día del primer mes del antiguo calendario azteca, cuando se celebraba a algunos dioses tlaloques, según fray Bernardino de Sahagún.

En el centro de México se acostumbra vestir al niño Dios del nacimiento navideño y llevarlo a oír misa, después de lo cual, es colocado en un nicho donde permanecerá el resto del año.

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Tamales a los Dioses

En el mundo indígena, el ciclo de la purificación y penitencia inicia con la fiesta de La Candelaria, continúa con el carnaval, la cuaresma y la Semana Santa, es decir en sentido diferente al calendario católico tradicional, que marca el inicio de dicho ciclo con el segundo. Si se sabe que la siembra y las estaciones del año marcan la vida religiosa, social, comercial y cultural de los pueblos, esto queda demostrado con las festividades del Día de la Candelaria, que en México se conmemora desde la época colonial.

Conforme a la región y el grupo étnico, la celebración tiene determinadas características, así hay quienes lo hacen con bailes populares, fuegos pirotécnicos, procesiones, ferias, música de banda, representaciones teatrales, intercambio de flores, danzas tradicionales y, por supuesto, la bendición al Niño Dios.

En algunos lugares, se ha hecho una tradición que a las personas que les tocó el muñeco durante la partida de rosca del Día de Reyes se convierta en el padrino del Niño Dios para cumplir con el Día de la Candelaria.

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Para cumplir con su tarea, el padrino o madrina debe levantar al Niño del pesebre del nacimiento, donde se colocó el 24 de diciembre luego de arrullarlo, en la casa que ofreció la merienda del día 6 de enero, ya levantado tiene que vestir al Niño Dios.

El ritual del Día de la Candela de chocolate espumoso o atole de diversos sabores. Todo el ritual que significa la celebración del Día de la Candelaria es resultado del sincretismo de dos culturas y religiones: la católica, que remite a cuando la Virgen María llevó al niño Jesús al templo, y la prehispánica, en la que se llevaban tamales al rendir culto a los dioses.

La Candelaria, una festividad prehispánica con matices católicos

La tradición prehispánica establecía que se debía llevar tamales cuando se rendía culto a Tláloc, a Chalchiuhtlicue (dioses del agua) y a los tlaloques (ayudantes del primero), quienes derramaban su lluvia sobre la tierra asegurando así buenas cosechas. Tal festividad se asocia e integra a la celebración católica que también se hace coincidir con la fertilidad de la tierra y los beneficios del agua.

 

El platillo de los mexicanos, banquete para Moctezuma

Los tamales, alimento que data de la época precolombina y que forma parte de la dieta de los mexicanos, se sirven calientes, habiéndolos de diferentes variedades, tales como: rajas con queso, verdes, mole con pollo o carne de puerco y de dulce. Tradicionalmente se degustan con atole de distintos sabores o café.

En muchas ciudades del interior del país se puede encontrar algún vendedor de tamales. La mayoría de los mexicanos come tamales durante el transcurso del año, pero el Día de la Candelaria representa una fecha especial para ello. Después de la misa de bendición del Niño Dios se retorna a casa para celebrar el acontecimiento con tamales y atole.

La Candelaria, una festividad prehispánica con matices católicos

El fraile español Bernardino de Sahagún, en sus escritos, se refiere a la gran variedad de tamales que se podían encontrar en los mercados de aquel entonces y que, incluso, estaban presentes en los banquetes del emperador Moctezuma.

Esta comida tiene mucha influencia azteca. En aquel entonces los tamales los rellenaban con chile dulce, tomate y semillas de zapallo molidas, mezcladas a las carnes de faisanes, codornices y pavos. Los preparaban con semillas de ayote o zapallo molidas, tomate, miel de abejas y caracoles. Para esto utilizaban carnes de xulo o perro mudo, tepezcuintle, chompipe y venado y los envolvían en hojas de maíz.

Con la llegada de los españoles, se les agregaron ingredientes traídos de Europa, tales como garbanzos, arroz, aceitunas, alcaparras, pasas y ciruelas, Por lo tanto, el tamal preparado en familia es una mezcla entre lo prehispánico y lo español. Sin embargo, hoy día se degustan regularmente ya sean solos o en torta.

*BC

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