Un total de 101 niñas y niños de la comunidad indígena tsotsil de Fracción Tzanembolom, en Chenalhó, Chiapas, lleva más de dos años sin recibir clases debido a un conflicto que impide el funcionamiento de la primaria bilingüe Amado Nervo, según documentos oficiales de la Secretaría de Educación estatal.
La suspensión comenzó el 12 de febrero de 2024, después de un ataque en el que murió Prudencio Pérez Pérez, quien había formado parte del comité de educación. Desde entonces, los estudiantes no han podido regresar a sus actividades escolares, aunque el plantel tiene cuatro docentes asignados para atenderlos.
El caso volvió a llamar la atención el 5 de octubre de 2026, cuando familias de la localidad denunciaron que un grupo armado presuntamente las mantiene bajo amenazas, les exige dinero para comprar municiones y obliga a menores de edad a consumir drogas. Las acusaciones todavía requieren investigación y confirmación por parte de las autoridades.
La situación contrasta con los registros de la Guardia Nacional, que reportó 2 mil 967 patrullajes en Chenalhó entre enero de 2024 y septiembre de 2026, sin detenciones ni aseguramientos durante ese periodo, de acuerdo con una respuesta oficial a una solicitud de información.
¿Por qué 101 niños llevan más de dos años sin clases en Chenalhó?
La primaria bilingüe Amado Nervo, ubicada en Fracción Tzanembolom, dejó de prestar el servicio educativo en febrero de 2024, cuando la violencia alteró las condiciones de seguridad en la comunidad.
Los informes entregados por la Secretaría de Educación de Chiapas establecen que, después de la suspensión, las actividades docentes no se reanudaron durante el resto del ciclo escolar 2023-2024.
La situación se prolongó durante los siguientes periodos escolares.
Para el ciclo 2025-2026, la dirección del plantel informó que no pudo atender a los estudiantes debido a la falta de espacios educativos. Los documentos correspondientes al ciclo 2026-2027 señalan que los menores continúan sin recibir clases.
El supervisor de la zona escolar relacionó directamente la interrupción del servicio con el conflicto que enfrenta la localidad.
La ausencia de actividades escolares no solo representa la pérdida de días de clase. También genera preocupación por los aprendizajes pendientes y las oportunidades educativas de quienes han pasado buena parte de su infancia sin asistir a la escuela.
Hasta el 12 de octubre de 2026, no se ha informado una fecha confirmada para restablecer las actividades.
La primaria Amado Nervo tiene cuatro maestros, pero no puede atender a sus alumnos
Uno de los aspectos más preocupantes del caso es que la escuela cuenta con cuatro docentes asignados para 101 estudiantes de cinco grados escolares, pero no existen condiciones documentadas para brindarles atención educativa.
Esto significa que la falta de clases no se atribuye simplemente a la ausencia de profesores.
Los informes escolares identifican el conflicto social y la falta de espacios disponibles como los principales obstáculos para continuar con el servicio.
El personal educativo ha solicitado seguimiento a la situación, sin que hasta el cierre de los documentos consultados se hubiera concretado una solución.
En agosto de 2026, autoridades regionales informaron que darían seguimiento al problema. Sin embargo, un reporte escolar fechado el 22 de septiembre señaló que no se había establecido comunicación posterior con los responsables educativos.
El problema también plantea dudas sobre las alternativas disponibles para los estudiantes, como aulas provisionales, atención a distancia o mecanismos para recuperar los aprendizajes.
No existe información pública suficiente para confirmar que los 101 menores estén recibiendo algún programa educativo sustituto.
Familias denuncian que grupo armado obliga a menores a consumir drogas
La crisis educativa ocurre en una comunidad donde habitantes también han denunciado amenazas y restricciones impuestas presuntamente por personas armadas.
El 5 de octubre, familias de Fracción Tzanembolom difundieron un llamado de auxilio dirigido a los gobiernos estatal y federal.
En su denuncia afirmaron que los presuntos agresores obligan a niñas, niños y jóvenes a consumir drogas, además de exigir aportaciones económicas para la compra de municiones.
También señalaron restricciones para salir de la comunidad y multas de hasta mil 500 pesos para quienes intentan desplazarse sin autorización del grupo.
Los habitantes atribuyen estos actos a personas que presuntamente tienen vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Sin embargo, no existe una resolución judicial que permita presentar como comprobada esa vinculación ni las acusaciones sobre consumo forzado de drogas.
Las denuncias deben investigarse para determinar lo ocurrido, identificar posibles responsables y establecer medidas de protección para las familias y, especialmente, para los menores de edad.
El temor expresado por los habitantes también plantea dificultades para recuperar la vida cotidiana, incluida la asistencia a clases.
Guardia Nacional registra casi 3 mil patrullajes sin detenciones en Chenalhó
La información entregada por la Guardia Nacional ofrece otro elemento para dimensionar la situación de seguridad en el municipio.
Mediante el oficio GN/UAJT/UT/2497/2026, fechado el 8 de octubre, la corporación informó que realizó 2 mil 967 patrullajes motorizados en Chenalhó entre enero de 2024 y el 15 de septiembre de 2026.
Durante ese periodo reportó:
- Cero personas detenidas en los registros correspondientes.
- Ningún aseguramiento de armas de fuego.
- Cero cartuchos o municiones asegurados.
- Ningún vehículo o sustancia asegurada.
La Guardia Nacional también indicó que no encontró documentos específicos sobre la situación de Fracción Tzanembolom y la comunidad vecina Centro Tzanembolom.
Estos datos corresponden a los registros proporcionados por la corporación y al periodo solicitado. Por lo tanto, no permiten concluir que ninguna otra institución haya realizado detenciones o investigaciones en la región.
Sin embargo, las cifras contrastan con las denuncias de los pobladores, quienes aseguran que continúan enfrentando amenazas y dificultades para desplazarse.
La información plantea preguntas sobre los resultados de las tareas de vigilancia y las condiciones necesarias para que los estudiantes puedan volver a clases.
Gobierno de Chiapas anuncia operativo para proteger a las familias
El gobierno de Chiapas respondió a las denuncias con el anuncio de un despliegue de seguridad en Chenalhó.
El 8 de octubre, funcionarios estatales informaron que se mantenía presencia de fuerzas de seguridad en la región y que se habían iniciado investigaciones sobre los hechos difundidos públicamente.
El secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño, anunció la participación de 200 elementos de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, así como vigilancia mediante drones y sobrevuelos con una aeronave Black Hawk.
Por su parte, el secretario general de Gobierno y Mediación, Enrrique Hernández Bielma, señaló que las instituciones atenderían los hechos que pudieran alterar la seguridad de la comunidad.
Las autoridades estatales sostuvieron que, al momento del reporte, la situación se encontraba en calma.
Posteriormente, el gobierno difundió declaraciones de algunas personas atendidas por las instituciones, quienes señalaron que no habían pagado cuotas ni habían sido víctimas de secuestro.
Esta versión oficial debe considerarse junto con las denuncias de otros habitantes, pues no demuestra por sí sola que todas las familias hayan dejado de enfrentar amenazas.
Tampoco se ha informado que el operativo haya permitido reabrir la primaria Amado Nervo.
Violencia en Chenalhó provocó el desplazamiento de 267 personas
El conflicto también afectó a habitantes de Centro Tzanembolom, comunidad vecina de Fracción Tzanembolom.
De acuerdo con los documentos y testimonios disponibles, 267 personas abandonaron sus viviendas durante 2024 ante el incremento de la violencia en la zona.
Los desplazados denunciaron que se negaron a colaborar con personas armadas y que posteriormente enfrentaron amenazas que les impidieron permanecer en su comunidad.
Entre las personas afectadas se encuentran familias que tuvieron que buscar refugio fuera de sus hogares, con dificultades para mantener sus actividades laborales, educativas y comunitarias.
Las autoridades han reconocido la existencia de desplazamiento relacionado con conflictos sociales en la región, aunque persisten diferencias entre las explicaciones oficiales y los testimonios de los habitantes sobre el origen de la violencia.
La situación de Centro Tzanembolom y la suspensión de clases en Fracción Tzanembolom corresponden a afectaciones distintas, pero ambas muestran las consecuencias que el conflicto ha tenido sobre comunidades indígenas del municipio.
¿Cuándo volverán a clases los niños de Fracción Tzanembolom?
La principal pregunta sigue sin respuesta: cuándo podrán regresar a estudiar los 101 alumnos de la primaria Amado Nervo.
Los documentos educativos confirman que han transcurrido más de dos años desde la suspensión, pero no establecen una fecha de reapertura ni detallan un programa para compensar las clases perdidas.
El anuncio de nuevos operativos de seguridad tampoco constituye una garantía de que el plantel pueda funcionar de inmediato.
Para restablecer las actividades escolares sería necesario contar con condiciones de seguridad, espacios adecuados y medidas que permitan a estudiantes y profesores asistir sin exponerse a nuevos riesgos.
También queda pendiente conocer cómo se atenderán los aprendizajes correspondientes a los ciclos escolares que no pudieron cursarse.
La situación involucra tanto el derecho a la educación como la protección de la infancia frente a la violencia.
Mientras las autoridades investigan las denuncias y mantienen sus acciones de vigilancia, 101 niñas y niños de Chenalhó siguen esperando una solución que les permita regresar a la escuela.
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