En 2025, un promedio de seis personas al día solicitaron la voluntad anticipada en la Ciudad de México, un documento que brinda certeza a pacientes con enfermedades terminales al permitirles rechazar tratamientos que solo prolongan la vida sin mejorar su condición.
En información entregada a El Sol de México, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México (Sedesa) reportó 2,142 solicitudes registradas hasta septiembre de este año.

¿Qué es la voluntad anticipada y por qué es importante?
La voluntad anticipada es un documento legal que permite a las personas establecer con anticipación qué tipo de atención médica desean recibir cuando ya no puedan decidir por sí mismas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este derecho garantiza el respeto a la autonomía y dignidad de cada individuo al final de la vida.
Este documento no adelanta la muerte, sino que protege la decisión de rechazar intervenciones que prolonguen la vida artificialmente cuando un paciente enfrenta una condición terminal.

Cuidados paliativos: una alternativa para pacientes terminales
La Sedesa promueve la voluntad anticipada dentro del marco de los cuidados paliativos, un enfoque médico que busca:
Aliviar el dolor.
Brindar confort.
Acompañar emocionalmente a los pacientes.
Permitir una muerte natural conforme avanza la enfermedad.
Estos cuidados se centran en mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud graves, sin buscar acelerar o retrasar el proceso natural de morir.

Diferencias entre voluntad anticipada y eutanasia
La eutanasia, de acuerdo con la OMS, implica que un médico provoca deliberadamente la muerte del paciente para poner fin a su sufrimiento. Esta práctica no es legal en México.
En contraste, la voluntad anticipada en CDMX:
No adelanta la muerte.
No implica una acción médica para terminar la vida.
Sí permite rechazar tratamientos que ya no aportan beneficio.
Sí garantiza respeto a la decisión del paciente en etapa terminal.
Más de 26 mil personas han firmado voluntad anticipada desde 2008
La Secretaría de Salud capitalina informó que desde la aprobación de la Ley de Voluntad Anticipada en 2008, se han registrado 26,282 personas inscritas en la Ciudad de México.
De ellas:
38.73 % padecían enfermedades oncológicas.
61.27 % tenían padecimientos no oncológicos, como enfermedades cardiovasculares, respiratorias o diabetes.
Estos datos muestran que el uso del documento no se limita al cáncer, sino que abarca un amplio espectro de enfermedades crónicas.
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