CIUDAD DE MÉXICO (apro).– La actriz Diane Keaton, ganadora del Premio Óscar y una de las figuras más queridas del cine estadounidense, falleció a los 79 años, informó la revista People citando a un portavoz de su familia. Keaton fue reconocida mundialmente por su interpretación en la comedia romántica Annie Hall (1977), dirigida por Woody Allen, y por su papel como Kay Adams en la saga de El Padrino.
La noticia conmocionó al mundo del entretenimiento. Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas del fallecimiento ni se ha emitido un comunicado oficial por parte de sus representantes.

De “Annie Hall” a “El Padrino”: una carrera marcada por la autenticidad
Diane Keaton apareció en más de 60 películas, destacando por su talento versátil y un estilo personal inconfundible. Entre sus interpretaciones más aclamadas se encuentran:
El club de las divorciadas (1996)
Rojos (1981), por la que fue nominada al Óscar
La habitación de Marvin (1996), donde compartió créditos con Leonardo DiCaprio
Alguien tiene que ceder (2003), junto a Jack Nicholson
Sin embargo, fue su papel como Annie Hall —personaje inspirado en su propia relación con Allen— el que la consagró como ícono de la comedia romántica y le otorgó el Óscar a Mejor Actriz. “Era una versión idealizada de mí”, confesó en una entrevista con CBS News en 2004.

Musa, directora y símbolo del cine independiente
Además de actriz, Keaton fue directora, guionista, productora y fotógrafa, y desarrolló un profundo interés por la restauración arquitectónica en California. En 2017 recibió el Life Achievement Award del American Film Institute, ocasión en la que Woody Allen declaró: “Gran parte de lo que he conseguido en mi vida se lo debo a ella. Es realmente asombrosa”.
Su estilo andrógino —caracterizado por sombreros, jerséis de cuello alto y trajes amplios— redefinió la estética femenina en Hollywood y la convirtió en un referente cultural desde los años setenta.

Romances y memorias de una vida apasionada
Diane Keaton también fue conocida por sus relaciones sentimentales con algunos de los hombres más influyentes del cine: Woody Allen, Warren Beatty y Al Pacino. “Cada hombre tuvo una década diferente”, dijo en una entrevista para The Telegraph en 2013.
Publicó dos libros autobiográficos:
Then Again (2011), donde habló abiertamente sobre su lucha contra la bulimia en sus veintes.
Let’s Just Say It Wasn’t Pretty (2014), una reflexión sobre el envejecimiento y la belleza.

El legado de una artista irrepetible
Diane Keaton fue mucho más que una actriz: fue un símbolo de autenticidad, elegancia e independencia. Su paso por el cine marcó generaciones y consolidó un modelo de mujer compleja, imperfecta y profundamente humana.
Desde El Padrino hasta Annie Hall, su capacidad de dar vida a personajes contradictorios y entrañables la convirtió en una de las artistas más completas de su tiempo.

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