En apenas cuatro jornadas de entrega de preseas, algunos deportistas ya han visto afectadas las medallas de oro, plata y bronce que tanto esfuerzo les costó conseguir en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026.
Uno de los casos más comentados fue el de la estadounidense Breezy Johnson, quien conquistó el oro en descenso en Cortina d’Ampezzo. Durante la celebración, la cinta de su medalla cedió.
“Estaba tan contenta que saltaba sin parar y se cayó del cordón. Pesa más de lo que pensaba”, relató entre risas la esquiadora, quien incluso bromeó sobre la ingeniería italiana.

Otros atletas también reportan fallas
La situación no fue aislada. El biatleta alemán Justus Strelow, medallista de bronce en el relevo mixto, vivió un momento similar cuando su presea se desprendió en plena celebración, hecho que quedó registrado en redes sociales.
También la campeona olímpica en patinaje artístico por equipos, Alysa Liu, mostró que su medalla sufrió un desprendimiento. “Mi medalla no necesita cinta”, escribió en tono irónico en Instagram.
Por su parte, la esquiadora sueca Ebba Andersson, plata en esquí de fondo (esquiatlón 10 km + 10 km), relató que su medalla se partió tras una caída accidental en la nieve.
Organizadores reconocen el problema
El Comité Organizador de Milano-Cortina 2026 aseguró estar “totalmente consciente de la situación”. Andrea Francisi, director de operaciones, declaró que se busca entender con precisión la naturaleza del problema.
“Queremos que ese momento de la entrega de medallas sea perfecto”, afirmó.
En coordinación con el Instituto Poligrafico Zecca dello Stato, encargado de fabricar las 1.146 medallas de estos Juegos, se implementó un mecanismo para que los atletas puedan entregar las preseas defectuosas para su reparación y devolución en el menor tiempo posible.
De acuerdo con diversas versiones, el inconveniente estaría relacionado con el diseño de la cinta y el sistema de sujeción, el cual no habría resistido el peso del metal y la intensidad de las celebraciones.
Antecedente: problemas en París 2024
La polémica revive lo ocurrido en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde aproximadamente 220 medallas —que incluían un fragmento de la Torre Eiffel— presentaron problemas de oscurecimiento, oxidación y degradación.
En ese entonces, la Casa de la Moneda de París se comprometió a reemplazar las preseas dañadas.
Previo al arranque de Milano-Cortina 2026, los organizadores italianos habían asegurado que no se repetirían esos inconvenientes.
“No podemos permitirnos que eso se repita”, declaró en julio de 2025 Raffaella Paniè, directora de marca e identidad visual del comité organizador.
Sin embargo, a pocos días del inicio de la justa invernal, los primeros reportes han puesto en duda esas garantías.
Imagen olímpica bajo revisión
Aunque los problemas detectados hasta ahora parecen centrarse en el sistema de sujeción y no en el metal en sí, la polémica ha generado cuestionamientos sobre los controles de calidad en un evento de talla mundial.
Las medallas olímpicas representan el máximo reconocimiento deportivo y un símbolo eterno para los atletas. Por ello, cualquier falla, por mínima que sea, impacta directamente en la imagen de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Los organizadores confían en que las soluciones implementadas eviten que la controversia escale y empañe el desarrollo de Milano-Cortina 2026.














