La polémica surgió tras detectarse que algunos jugadores portaban sensores de rendimiento físico debajo de las muñequeras. Estos dispositivos, utilizados para medir frecuencia cardíaca, carga de esfuerzo y recuperación, son comunes en entrenamientos y en otros torneos del circuito ATP.
Sin embargo, el reglamento de los torneos de Grand Slam prohíbe expresamente su uso durante la competición oficial, al considerarlos una posible forma de asistencia tecnológica durante el partido.
Advertencias sin sanción disciplinaria
Fuentes del torneo confirmaron que los jugadores involucrados fueron notificados antes de iniciar sus encuentros y que aceptaron retirar los dispositivos sin recibir sanciones. La situación, no obstante, generó un intenso debate entre jugadores, entrenadores y aficionados sobre la vigencia y coherencia de las normas actuales.
Carlos Alcaraz minimiza la controversia
Tras su triunfo en la tercera ronda, Carlos Alcaraz restó importancia al episodio al ser cuestionado por los medios.
“No hubo ningún problema. Me dijeron que no estaba permitido y lo retiré. Son las reglas y hay que respetarlas”, declaró el tenista español, quien continúa su camino en busca del título en Melbourne.

Incomodidad en el entorno de Jannik Sinner
Jannik Sinner evitó realizar comentarios directos sobre el tema, aunque personas cercanas al jugador italiano expresaron su incomodidad con la situación.
“La tecnología es parte del deporte moderno y no ofrece una ventaja competitiva directa. Es algo que tarde o temprano se tendrá que revisar”, señaló una fuente del entorno del actual campeón del torneo.

El reglamento del tenis, en el centro del debate
Especialistas en reglamentación deportiva recordaron que la prohibición tiene como objetivo evitar cualquier tipo de asistencia externa durante el partido.
“El tenis ha sido históricamente conservador con la tecnología en competencia. El problema es que las normas no siempre evolucionan al mismo ritmo que el deporte”, explicó un exárbitro internacional consultado.
Tradición vs innovación en el tenis moderno
La situación reavivó el debate sobre la modernización del tenis, enfrentando a quienes defienden el reglamento actual para preservar la igualdad competitiva y a quienes consideran inevitable una futura flexibilización de las reglas ante el avance tecnológico.
Por ahora, la organización del Australian Open fue tajante en su postura.
“Las reglas son conocidas por todos los jugadores y nuestro deber es aplicarlas de manera uniforme para garantizar la integridad de la competencia”, señaló un portavoz del torneo.














