El Fuerte de San Diego, ubicado frente a la bahía de Acapulco, Guerrero, fue construido originalmente en 1616 para proteger el puerto y las valiosas mercancías que llegaban desde Asia a bordo de los galeones de Manila. Más de cuatro siglos después, esta fortaleza con forma de estrella continúa como uno de los principales atractivos históricos del destino turístico.
El inmueble, que actualmente alberga el Museo Histórico de Acapulco, estrenó el 3 de marzo de 2026 un sistema de iluminación arquitectónica para resaltar sus murallas y baluartes, como parte de las acciones de recuperación del centro histórico del puerto.
La intervención permite apreciar de otra manera una construcción que durante siglos estuvo relacionada con el comercio marítimo, la defensa militar y algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de Guerrero.
¿Por qué construyeron el Fuerte de San Diego en Acapulco?
La primera fortificación fue levantada en 1616 por el ingeniero Adrián Boot, cuando Acapulco era uno de los puertos más importantes de la Nueva España por su conexión comercial con Filipinas.
En aquella época, los barcos que llegaban desde Manila transportaban productos de gran valor, entre ellos seda, porcelana, especias y otros artículos orientales, que posteriormente se comercializaban en territorio novohispano.
La riqueza de esos cargamentos despertaba el interés de piratas y corsarios que navegaban por el Pacífico. Por ello, la Corona española necesitaba una estructura militar desde la cual vigilar la bahía y proteger las embarcaciones.
El fuerte fue construido en un punto estratégico que permitía observar la entrada al puerto y responder ante posibles ataques.
La Nao de China y los tesoros que llegaban a Acapulco
Durante aproximadamente 250 años, la ruta marítima entre Manila y Acapulco, conocida como la Nao de China o Galeón de Manila, permitió el intercambio de mercancías entre Asia y América.
Los barcos llegaban a las costas de Guerrero con telas finas, porcelanas, objetos decorativos y otros artículos apreciados por los comerciantes de la Nueva España.
Acapulco se convirtió así en un punto de encuentro de productos, personas y costumbres procedentes de distintos territorios.
El comercio también dejó una huella cultural que todavía puede reconocerse en piezas históricas, vestimentas, objetos de uso cotidiano y colecciones conservadas en museos.
El Fuerte de San Diego formaba parte de ese sistema comercial, pues su función era proteger el puerto donde desembarcaban los galeones.
¿Por qué el Fuerte de San Diego tiene forma de estrella?
Una de las características más llamativas de la fortaleza es su planta pentagonal con cinco baluartes, que vista desde arriba tiene la apariencia de una estrella.
Este diseño responde a principios de la arquitectura militar de la época. Los baluartes sobresalen de las murallas para facilitar la vigilancia y permitir que los defensores protegieran distintos ángulos del edificio.
La estructura actual no es exactamente la que se construyó en 1616.
En 1776, un terremoto provocó graves daños al fuerte original, por lo que fue necesario levantar una nueva fortificación.
La reconstrucción se realizó entre 1776 y 1783, con base en el proyecto del ingeniero Ramón Panón y bajo la dirección de Miguel Constanzó.
El resultado fue la fortaleza que hoy distingue al paisaje histórico de Acapulco, con sus murallas, baluartes y espacios que recuerdan su pasado defensivo.
Fuerte de San Diego estrenó iluminación arquitectónica en 2026
El 3 de marzo de 2026, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) inauguró un nuevo sistema de iluminación en el Fuerte de San Diego, dentro del programa Acapulco Se Transforma Contigo.
La intervención incluyó 208 proyectores LED, 365 luminarias complementarias y 466 luminarias solares colocadas en los accesos.
También se instalaron 1.9 kilómetros de cableado y un sistema con 96 escenas de iluminación programables, distribuidas en cinco zonas operativas.
El objetivo es destacar la arquitectura de la fortaleza durante la noche y fortalecer los atractivos culturales del centro histórico.
La recuperación del entorno continuó en abril de 2026 con la inauguración del corredor turístico Fuerte de San Diego–Zócalo, una intervención destinada a mejorar la conexión peatonal entre el monumento y otros espacios del centro de Acapulco.
¿Qué se puede conocer en el Museo Histórico de Acapulco?
Desde 1986, el Fuerte de San Diego alberga el Museo Histórico de Acapulco, administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Su propuesta museográfica aborda la historia de los primeros pobladores de la región, el comercio transpacífico, la piratería, la navegación y los acontecimientos militares relacionados con el puerto.
Entre los objetos que forman parte de sus colecciones destacan porcelanas orientales, monedas antiguas, armamento, textiles y maquetas navales.
Una de sus piezas más representativas es una maqueta histórica del galeón San Pedro de Cardeña, que permite conocer cómo eran las grandes embarcaciones utilizadas durante el comercio marítimo.
El propio edificio también forma parte del recorrido histórico. Sus espacios muestran cómo estaba organizada una fortaleza militar y permiten comprender la importancia que tuvo Acapulco durante el periodo virreinal.
La disponibilidad de las salas debe confirmarse antes de acudir, debido a que los sitios oficiales del INAH presentan información diferente sobre su apertura.
¿Dónde está el Fuerte de San Diego y cuánto cuesta visitarlo?
El Fuerte de San Diego se encuentra en la calle Hornitos y Morelos, sin número, colonia Centro, Acapulco, Guerrero, frente a la zona de la Terminal Marítima y cerca del Zócalo.
La ficha de Lugares INAH publica un horario de martes a domingo, de 9:00 a 17:00 horas, con una tarifa de 85 pesos para visitantes nacionales y 155 pesos para extranjeros.
También contempla acceso gratuito para estudiantes, docentes, adultos mayores y menores de 13 años, así como los domingos para visitantes mexicanos, de acuerdo con las condiciones del museo.
Sin embargo, otra página institucional señala un horario más reducido y cierres temporales de las salas. Por esa diferencia, conviene comunicarse directamente con el recinto antes de planear la visita.
El número telefónico publicado en la ficha de Lugares INAH es 744 482 3828.
Un recorrido por la historia de Acapulco más allá de sus playas
El Fuerte de San Diego también estuvo ligado a la Guerra de Independencia, cuando las fuerzas encabezadas por José María Morelos buscaron controlar el puerto de Acapulco.
Con el paso del tiempo, la fortaleza perdió su función militar original, pero conservó su importancia como testimonio de la relación comercial entre México y Asia.
Hoy, su arquitectura y sus colecciones permiten conocer una etapa de Acapulco anterior al desarrollo de los grandes hoteles y centros turísticos.
La nueva iluminación inaugurada en 2026 se suma a esa historia y busca que el edificio continúe formando parte de la vida cultural del puerto, tanto para sus habitantes como para quienes visitan Guerrero.
*ARD