La clavadista canadiense Molly Carlson se convirtió en la primera mujer en realizar un salto desde un iceberg independiente, al lanzarse de espaldas desde una altura aproximada de 15 metros hacia las aguas del océano Atlántico, frente a las costas de Twillingate, Terranova, Canadá.
El salto ocurrió el 11 de junio de 2026, pero las imágenes y el documental del proyecto Red Bull Iceberg Dive comenzaron a difundirse ampliamente este 22 de octubre. La deportista de 28 años completó la maniobra después de varios meses de entrenamiento en escalada sobre hielo y adaptación a temperaturas extremas.
Aunque Carlson participa habitualmente en competencias de clavados desde plataformas de 21 metros, nunca había realizado un salto de espaldas desde esa altura. Tampoco había tenido que escalar una formación de hielo flotante para alcanzar el punto de lanzamiento.

Molly Carlson tuvo que escalar el iceberg antes del salto
La preparación comenzó en Canmore, Alberta, donde Carlson entrenó con el escalador canadiense Will Gadd, especialista en ascensos sobre hielo.
Gadd le enseñó a utilizar crampones, piolets y cuerdas para desplazarse sobre superficies congeladas. La clavadista comenzó sus prácticas en una pared artificial de diez metros y posteriormente entrenó en formaciones naturales.
Su última prueba de escalada consistió en superar una pared de aproximadamente 20 metros, una altura similar a la que tendría que ascender para llegar a la parte superior del iceberg.
Carlson también realizó sesiones de entrenamiento en agua fría y probó distintos trajes de neopreno. Esas prácticas se sumaron a su experiencia como competidora de la Red Bull Cliff Diving World Series, donde los saltos femeninos se realizan habitualmente desde 21 metros.
El desafío exigía habilidades distintas a las de una competencia convencional: el hielo podía desplazarse, agrietarse o modificar su posición mientras el equipo preparaba el salto.
Así fue el clavado de 15 metros en Terranova
Carlson y sus acompañantes viajaron hasta Twillingate, una localidad de Terranova frente a cuyas costas aparecen icebergs arrastrados por las corrientes del Atlántico Norte.
Después de inspeccionar distintas formaciones, eligieron un iceberg que bautizaron como No Name. El equipo evaluó el viento, el oleaje y las condiciones del hielo antes de iniciar el ascenso.
Gadd instaló un sistema temporal de cuerdas para facilitar la escalada. Una vez en la parte superior, Carlson se quitó el equipo utilizado para subir y se preparó para ejecutar el clavado.
La deportista se colocó de espaldas al agua y realizó un salto hacia atrás desde aproximadamente 15 metros. Tras entrar al océano, se alejó rápidamente del iceberg y regresó a la embarcación de apoyo.
La maniobra contó con especialistas en escalada, seguridad marítima y clavados de altura. También participaron equipos locales familiarizados con los movimientos de los icebergs en esa región de Canadá.
Un desafío distinto a los clavados de competencia
Carlson ha conseguido varios subcampeonatos generales en la Red Bull Cliff Diving World Series, circuito internacional en el que compite desde 2021.
Sin embargo, el salto en Terranova no formó parte de una competencia ni fue evaluado por jueces. Red Bull lo presenta como el primer clavado realizado por una mujer desde un iceberg independiente, además del salto de espaldas más alto de la trayectoria personal de Carlson.
La atleta ha explicado que su relación con el miedo cambió después de enfrentar situaciones difíciles durante competencias anteriores. A partir de esas experiencias comenzó a compartir con sus seguidores cómo maneja la presión deportiva y las expectativas personales.
Carlson utiliza su comunidad digital BraveGang para hablar sobre vulnerabilidad, autoestima y la decisión de afrontar desafíos pese al miedo. Esa idea también forma parte del documental sobre el salto en Terranova.
*BC