¿Cuauhtémoc envió algún mensaje?

¿Cuauhtémoc envió algún mensaje?


Por Juan Bustillos el 2020-10-20

Sólo Cuauhtémoc Cárdenas sabe qué intención hay atrás de sus palabras. En la conmemoración de los 50 años del fallecimiento de su padre, hizo hincapié en el respeto que el General tuvo ante la oposición se comportó con él y su gobierno de manera agresiva, y de paso recordó cuando surgían conflictos durante su gobierno, acudía personalmente a resolverlos, no enviaba representantes.

“Ante los persistentes y viscerales ataques de las oposiciones, (respondió el General) … con su labor política y conducta cívica, pues sabía qué y quiénes los movían y quiénes las representaban”.

Conforme a Cuauhtémoc, su padre estaba convencido de que las críticas de la oposición” no significaban riesgo alguno a la obra de la Revolución y menos a los principios que normaban su proceder, sino que se fortalecían estos, respetando esas oposiciones que, por tronantes y agresivas que fueran, solamente estaban ejercido su derecho constitucional a la disidencia”.

La palabras de quien, acompañado de Porfirio Muñoz Ledo encabezó el movimiento de ruptura del PRI en el sexenio de Miguel de la Madrid que 32 años después, luego de ser PRD y convertirse en Morena, logró la conquista de la Presidencia de la República, adquieren mayor relevancia porque para muchos constituyeron reclamo a ciertas actitudes del presidente López Obrador. Cuauhtémoc lo dijo frente al mandatario.

El discurso de Cuauhtémoc sobre el respeto de su padre a la oposición parece olvidar que la principal la tuvo el General dentro de su equipo y de las filas revolucionarias, que obedecía, conforme a la época, la voz del Jefe Máximo, Plutarco Elías Calles, al mismo a quien debía la Presidencia.

Cuando decidió resolverlas lo hizo de raíz. El General no dudó en cometer “parricidio”.

La noche del 9 de abril de 1936, el general Rafael Navarro Cortina se presentó ante el general Plutarco Elías Calles que padecía un fuerte ataque de pecho y trataba de conciliar el sueño leyendo “Mi lucha”, de Adolfo Hitler, para comunicarle que el presidente lo invitaba a salir del país. ¿Por qué?, pregunto el hasta ese momento Jefe Máximo. La respuesta está ahí para la historia: “Soy un soldado y sólo obedezco órdenes”. A las 6.30 horas del día siguiente volaba al exilio. Cárdenas no toleró que él fuera presidente, pero quien mandaba viviera enfrente.

El 9 de abril habían sido aprehendidos los principales aliados de Calles, Luis Napoleón Morones, el líder de la CROM, y Melchor Ortega. En sus apuntes, Lázaro Cárdenas recordó que los envió al exilio con su Jefe: “con el propósito de evitar con ello medidas más drásticas en contra del referido grupo y no dar lugar, a la vez, a derramamientos de sangre que ocasionarían una guerra civil”.

El general Cárdenas no se andaba con medias tintas con la oposición que le disputaba el poder. En el Ejército fueron anulados los generales Joaquín Amaro, Manuel Medinaveytia y José María Tapia; en el Senador fueron desaforados 5 senadores callistas y desaparecieron los poderes de los estado de Guanajuato, Durango, Sinaloa y Sonora, cuyos gobernadores eran callistas.

No se trata de hacer historia, sólo significar las palabras del hijo de “El Tata”, como lo llama Porfirio Muñoz Ledo, ante el presidente López Obrador quien adjudica al general Cárdenas la tercera transformación: “Fue el más importante consumador de la Revolución Mexicana, que fue la tercera gran transformación en la historia del País. Por eso, la Cuarta Transformación lo asume como una fuente de inspiración y como un ejemplo a seguir”.

Quizás interpretamos de más a Cuauhtémoc y no envió mensaje alguno sino que se concretó a honrar a su padre cuando dijo que “El encuentro cara a cara, no rehuir e ir personalmente al encuentro de los problemas donde estos aparecían y entre quienes se mostraban descontentos fueron constantes de su conducta pública” y que “Armó un número de sus equipos de trabajo de los que fue parte y no quien, por su reconocida personalidad y trayectoria, fijara forzosamente las pautas ni las acciones a seguir”.

Sí, son ganas de interpretar de más a Cuauhtémoc. Hoy no hay Jefe Máximo. No hubo tal mensaje ni destinatario.

*BC