Lo que López Gatell quiso decir

Lo que López Gatell quiso decir


Por Fernando Alber… el 2020-09-25

Al doctor Hugo López-Gatell le urge contratar los servicios del avezado comunicólogo Rubén Aguilar, aquel que fue vocero de Vicente Fox en la Presidencia de la República y que, cuando el guanajuatense soltaba alguna barbaridad, su vocero acudía tranquilo y didáctico a las ruedas de prensa e iniciaba una larga perorata, precisando: “lo que el presidente quiso decir…”.

Entonces Aguilar se metía por vericuetos imposibles, argumentando cosas de aquí y de allá, para terminar, triunfalmente, explicando lo que su jefe intentó decir pero que no había transmitido apropiadamente.

Hace unos días, el domingo 20 de septiembre, el reporte vespertino de la secretaría de Salud federal decía textual:

“México llegó a 73 mil 493 muertes por Covid-19 y a 697 mil 663 contagios, según informó este domingo la Secretaría de Salud. En 24 horas, al reporte se agregaron 3 mil 542 nuevos casos positivos y 235 decesos por la epidemia de coronavirus”. La tasa de mortalidad es de 10.5%, de acuerdo con el informe técnico presentado en la conferencia de Palacio Nacional.

El subsecretario Hugo López-Gatell dijo que, aunque desde mediados de julio ha habido una reducción en los casos de coronavirus, puede presentarse un rebrote.

Por ello, llamó a la ciudadanía a seguir manteniendo las medidas de sana distancia necesarias. “Lo que puede ocurrir es que se revierta esta tendencia y tengamos más contagios”.

Pero, algo pasó del domingo 20 al martes 22.

El jefe real de López-Gatell, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó lo siguiente desde su tribuna privilegiada cada mañana:

“Va a la baja esta terrible pandemia y que afortunadamente no hay rebrotes y vamos de salida. Es una disminución, es una baja lenta, pero no tenemos ningún indicio de rebrotes, va en descenso la pandemia y esa es una buena noticia en el contexto de la gravedad del problema que hemos enfrentado, sobre todo por la pérdida de vidas humanas”, dijo el presidente.

Y, hay que tomar en cuenta las palabras de López-Gatell del 10 de mayo en el que expresó que: “para el próximo mes de octubre podría ocurrir una segunda oleada de la epidemia de Covid-19 en el país, la cual podría presentar todo un reto debido a que se juntaría con la temporada de influenza estacional”.

El 6 de septiembre, comentó el subsecretario que “cuando comience octubre, vendrá la temporada de influenza y junto con esta temporada puede ocurrir que Covid-19 también se presente en una etapa epidémica, en una segunda oleada epidémica, y esto podría extenderse octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo y hasta abril del 2021, que son los meses de la temporada de influenza “.

Es decir, que del domingo 20 al 22 de septiembre, ya no había indicios de rebrotes; el 20 de septiembre venía un rebrote; el 10 de mayo se pronosticó un rebrote en octubre y el 6 de septiembre, se calculó que será un rebrote de octubre 2020 a abril 2021.

Todo está clarísimo, incluyendo algo más, tal vez haya algo de cierto en lo que se escucha en los corrillos del gobierno federal, en el sentido que las huestes de López-Gatell solo están contabilizando los casos atendidos en hospitales públicos y no en los privados.

Las elecciones 2021 podrían tener algo que ver con esta estrategia tan robusta de control pandémico, algo así como la rifa del avión presidencial.

 

De las anécdotas que se cuentan

La próxima semana empieza octubre y no arrancarán las obras en el Centro Histórico que anunció la presidenta municipal de Puebla.

Claudia Rivera está armando su reelección para ocupar otros tres años el Palacio Municipal, pero tiene la resistencia de algunos de sus compañeros de partido, entre ellos el gobernador Barbosa, quien ha dicho que, sin permisos del estado entre ellos el de impacto ambiental, no podrán construir nada en la capital.

La disputa va en serio y por lo pronto no se ve que alguna de las partes pretenda ceder.

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*AR