El mensajero equivocado

El mensajero equivocado


Por Fernando Alber… el 2020-09-23

El 9 de septiembre, un colectivo de estudiantes y graduados en el Tecnológico de Massachusetts (MIT), mexicanos todos, publicaron un escrito en una revista no oficial de esa institución, bajo el título: “Por qué Luis Videgaray Caso debe salir del MIT”, lo que oficialmente ya no consiguieron por el respaldo que le dio al académico la institución.

El inicio del escrito no es precisamente el mejor (se respeta la redacción original):

“Hace un año, el Instituto de Tecnología de Massachusetts se vio envuelto en un horrendo escándalo que involucra al traficante de menores Jeffrey Epstein. Esto llevó a la salida del ahora exdirector del MIT Media Lab, Joi Ito. Ahora hay otro miembro del cuerpo docente que está envuelto en escándalos: el político mexicano Luis Videgaray Caso, quien enfrenta acusaciones e investigaciones por corrupción, abuso de poder, asociación criminal, crímenes electorales, lavado de dinero y conflicto de interés”.

El asunto sería de risa de no ser tan serio: para esos muchachos, Luis Videgaray ha cometido delitos similares al de un traficante de menores. Olvidémonos que ni siquiera ha sido sometido a un juicio: parece que eso es irrelevante.

Y, para que quede claro que los dados no están cargados, apuntan que “según algunos expertos, estas investigaciones podrían resultar en cargos contra Videgaray y el ex presidente Peña Nieto por delitos tan severos como delincuencia organizada”.

En la liga que los estudiantes apuntan a los “expertos”, el documento hizo agua.

Tal experto resultó ser Gabriel Regino, ex subsecretario de Seguridad Pública capitalino, quien dejó el cargo cuando el gobierno federal le identificó la recepción de más de dos millones de pesos desde la cuenta 541-8669987 de Banamex, entre septiembre y diciembre de 2005, así como en junio y septiembre de 2006.

Según lo mencionó la PGR, la cuenta de Banamex era de Jaime Maya Durán, miembro del Cartel Del Valle Norte, de Colombia, detenido el 6 de septiembre del 2006 y extraditado a Estados Unidos.

Regresando a los abajofirmantes, la lista se divide en dos grupos: “los autores principales de esta carta” y un grupo de jóvenes que seguramente la suscribieron, pero no la redactaron en forma directa.

Los “autores principales” son cuatro, en el orden que aparecen en la carta: Patricia Arnal Luna, Rodrigo Escandón Cesarman, Leonardo Escudero y Alonso Espinosa Domínguez. El nombre que llama la atención es Espinosa Domínguez.

Espinosa Domínguez es el alumno de origen mexicano que increpó a Luis Videgaray durante una conferencia sobre inteligencia artificial, en febrero de este año.

Es complicado identificar el nexo entre inteligencia artificial y “sobre cómo estas tecnologías presentan ciertos problemas éticos y tenemos que procurar ponerles atención. Pero durante la campaña de Peña Nieto y durante su tiempo como secretario de Hacienda estaban negociando fondos para las campañas del PRI, espiando a periodistas con intentos de hackear sus teléfonos con el programa Pegasus”, según señaló el joven Espinosa.

Con largas horas de vuelo como secretario de Hacienda y canciller, Videgaray le respondió lo obvio: no era el foro apropiado y podían conversar en su oficina cuando quisiera.

El joven Espinosa tiene historia en el MIT. Cofundó el “MIT Students Against War” que se pronunció en contra de la asistencia al Instituto por parte de Henry Kissinger “por participar en múltiples atrocidades”. También escribió que el Instituto debería devolver el dinero que recibió Media Lab por parte de Jeffrey Epstein, acusado de delitos sexuales y que se suicidó en prisión.

Ya tratando con seriedad el tema de Videgaray en el MIT, no hay que desdeñar un dato, más allá de que cursó ahí su posgrado. Videgaray le concedió la “Orden del Águila Azteca” en grado de placa, a Stephen Schwarzman, por su apoyo para la inversión en México, el 27 de noviembre de 2018.

Stephen Schwarzman no es cualquier persona, en su carácter de presidente del titán financiero “Blackstone Group”, se sentó junto a Donald Trump en la famosa cena de Andrés Manuel López Obrador con el presidente, y es el impulsor de su propio centro de investigación en el MIT, el “Stephen A. Schwarzman College of Computing”.

Schwarzman es miembro entre muchas otras cosas de: el Consejo de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, del Foro Económico Mundial, del Museo de Nueva York y del Consejo Directivo del Centro John F. Kennedy, seguramente el ícono liberal de la cultura estadounidense.

Así que Videgaray tiene por lo menos a dos padrinos que le apoyaron en su llegada al MIT y ambos tienen la “Orden del Águila Azteca” en sus manos. Y de que será perseguido por López Obrador vía Emilio Lozoya, lo será.

Empero, eso de que “algunos expertos” como el mencionado señalan que hay delitos de delincuencia organizada en la conducta del ex canciller, es un disparo en el pie.

 

De las anécdotas que se cuentan

Los muertos que dejó el panista Ricardo Anaya van a revivir, en especial en el PAN.

El ex candidato presidencial dividió a su partido y les generó conflictos internos. Los gobernadores azules han tenido que meter las manos para mantenerse como una oposición articulada.

El presidente López Obrador no está nada a gusto con su regreso, tanto que ayer mismo la Unidad de Inteligencia Financiera informó que se le investiga por el cohecho que recibió de Emilio Lozoya por seis millones de pesos para aprobar la Reforma Energética.

Y eso que esto apenas empieza.

Ahora si que Ricardo “Canayin” bienvenido al infierno.

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*AR