Hacia una nueva normalidad: la ilusión de la vacuna I

Hacia una nueva normalidad: la ilusión de la vacuna I


Por Mtro. Fernando… el 2020-09-23

Es tanto nuestro deseo de volver a la normalidad que muchos dan por hecho que muy pronto el mundo contará con una vacuna que acabará con la pandemia del Covid-19. En lo particular, siempre he sido muy escéptico al respecto; no obstante, debo confesar que, por momentos, también he sucumbido al entusiasmo global ante la posibilidad de que, por primera vez en la historia de la humanidad, la ciencia sea capaz de producir una vacuna eficaz y segura en un tiempo récord. Pero luego, cuando reviso con detenimiento algunas opiniones de especialistas y expertos, mi entusiasmo se torna en preocupación.

A mediados de julio —justo en medio de las buenas noticias sobre el inicio de pruebas en humanos de algunos prototipos de vacunas desarrolladas por distintos laboratorios— la revista electrónica Working Knowledge de la Escuela de Negocios de Harvard publicó el video de una entrevista realizada por la profesora Tsedal Neeley al Presidente y Director Ejecutivo del gigante farmacéutico Merck & Co., Kenneth Fraizer.

En la entrevista (que puede ser consultada en: https://hbswk.hbs.edu/item/merck-ceo-ken-frazier-speaks-about-a-covid-cure-racism-and-why-leaders-need-to-walk-the-talk), el CEO de Merck manifiesta su preocupación sobre las altas expectativas que los laboratorios y los gobiernos han generado en torno a la vacuna, al tiempo que aporta algunos elementos a considerar antes de cantar victoria sobre la posibilidad de tenerla en los próximos meses.

Creo conveniente que, como país y como sociedad, tengamos en cuenta ésta y otras opiniones que no son tan optimistas y que nos pueden servir para estar mejor preparados ante la posibilidad de que la cura o la vacuna contra el Covid tarde más de lo previsto. En esta primera entrega, trataré de resumir lo dicho por Fraizer en lo relativo a los riesgos de apresurar una vacuna, y en las sucesivas comentaré más acerca de los retos y riesgos que tenemos como como humanidad y como país, antes de tenerla lista para su aplicación.

En la entrevista, lo primero que Fraizer enfatiza es que no es tan sencillo contar con una vacuna realmente eficaz y segura para enfrentar una pandemia en tan poco tiempo. Señala, por ejemplo, que la vacuna más rápida jamás traída al mercado fue la desarrollada por Merck contra las paperas, que tardó cuatro años; o la vacuna contra el ébola, también de Merck, tardó cinco años y medio. Otras vacunas, como la de la tuberculosis, tomó 13 años, el rotavirus 15 años y la varicela 28 años.

Fraizer explica que el proceso de desarrollo de una vacuna lleva mucho tiempo porque requiere una evaluación científica rigurosa. En el caso del Covid-19, señala, "ni siquiera entendemos el virus en sí o cómo afecta el virus al sistema inmunológico". Actualmente hay alrededor de 160 programas de desarrollo de una vacuna en el mundo. Todos tienen el objetivo de crear un fármaco que pueda ser seguro, efectivo y duradero. Pero, según Fraizer, al día de hoy, nadie sabe con certeza si alguno de estos programas producirá una vacuna con estas características. “Lo que más me preocupa es que el público está tan hambriento, tan desesperado por volver a la normalidad, que nos está empujando [a la industria farmacéutica] a mover las cosas cada vez más rápido” y eso, es muy riesgoso:

“Hay muchos ejemplos de vacunas en el pasado que estimularon el sistema inmunológico pero al final, no brindaron protección. Y, desafortunadamente, hay algunos casos en los que no solo no brindaron protección, sino que ayudaron al virus a invadir la célula porque la vacuna estaba incompleta en términos de sus propiedades inmunogénicas. Es mejor tener mucho cuidado”. En última instancia, "si se va a utilizar una vacuna en miles de millones de personas, es mejor que sepamos qué hace esa vacuna”.

Sobre este tema, finaliza diciendo: "creo que cuando se dice públicamente que habrá una vacuna para fines de 2020, por ejemplo, le hacen un daño a la gente. Al final del día, no queremos apresurar la vacuna antes de tener una ciencia rigurosa. En el pasado hemos visto con la gripe porcina, por ejemplo, que la vacuna hizo más daño que bien. No tenemos un gran historial de introducir vacunas rápidamente en medio de una pandemia. Hay que tener esto en cuenta”.

*AR