Por un regreso a la normalidad seguro: ¡Urge un Nuevo Pacto de Bienestar para Puebla! V

Por un regreso a la normalidad seguro: ¡Urge un Nuevo Pacto de Bienestar para Puebla! V


Por Mtro. Fernando… el 2020-08-26

Para construir una estrategia segura de regreso a la normalidad, el Nuevo Pacto de Bienestar para Puebla deberá concentrarse en tres objetivos fundamentales: primero, en la definición precisa de criterios de reapertura económica; segundo, en el diseño de una nueva estrategia comunicacional que permita recuperar la confianza ciudadana y el liderazgo de la autoridad; y tercero, en la socialización de la nueva cultura Covid relativa a nuevas reglas de higiene y convivencia.

El primer paso para lograr un regreso a la normalidad que minimice riesgos de contagio sería acordar con todos los sectores productivos los criterios sanitarios de la reapertura, desde una perspectiva regional. El objetivo consistiría en delinear los tiempos y movimientos de cada rama y cada cadena productiva, a partir del diseño de un nuevo esquema de semaforización propio, que tome en cuenta la especificidad de nuestro estado y sus vocaciones económicas y productivas.

En lo relativo a la recuperación de la confianza ciudadana, la experiencia internacional demuestra que solo aquellos liderazgos que han sido capaces de comunicar de manera eficaz la dimensión del problema y que han mantenido el apoyo de todos los sectores sociales y productivos de la sociedad, son los que han podido articular una respuesta eficaz frente a esta pandemia.

La clave ha sido hablarle claro a la población, hacerlo con seriedad y realismo, a partir de información precisa, dimensionando los posibles escenarios y advirtiendo con firmeza, la importancia de la participación de la sociedad. Hacerlo con humildad ha sido otro factor importante. El hecho de reconocer la complejidad del virus y las limitaciones de la ciencia frente a un fenómeno que no conocemos del todo ha permitido sumar esfuerzos y articular iniciativas de acción colectiva. Lo que necesita Puebla es, precisamente, mayor efectividad de liderazgo como factor clave de una mejor comunicación capaz de convocar, de manera efectiva, el apoyo social necesario para enfrentar exitosamente esta pandemia.

Otro de los principales retos en esta coyuntura crítica es el desarrollo de una nueva cultura que podríamos denominar “anti-Covid”, orientada hacia la prevención permanente y el constante distanciamiento social. Para realmente “bajar” a nivel comunitario la información sobre las medidas pertinentes de prevención e higiene frente al Covid, es necesario utilizar todos los medios posibles, desde los tradicionales, como la difusión en medios electrónicos e impresos; hasta los menos convencionales, como las expresiones artísticas.

Hay experiencias muy exitosas en el mundo, que han logrado mover y conmover consciencias, al punto de lograr un cambio cultural “fast-track”. Actores y actrices itinerantes que van de comunidad en comunidad presentando obras de teatro con contenido relativo a la prevención, canta-autores que componen canciones “pegajosas” para crear conciencia y brigadas voluntarias, integradas por niños y jóvenes que recorren las colonias promoviendo actividades, talleres y concursos.

Todo, enfocado a llevar un mensaje claro y contundente: si no adoptamos las medidas de distanciamiento en espacios públicos, si no tenemos higiene personal adecuada, si no usamos cubrebocas, no le vamos a ganar la batalla a este virus antes de contar con una cura o una vacuna.

De igual forma, considero que es hora de movilizar y aprovechar todos los “vehículos” que tradicionalmente contribuyen a la transmisión de costumbres y tradiciones, que luego derivan en comportamientos y maneras de pensar. Me refiero a la familia, la escuela, la iglesia, el sindicato, el club y, en general, los espacios organizados por la sociedad civil.

Debemos llamar a todos los liderazgos sociales para que coadyuven en la profundización de la cultura Covid. Todos estos espacios deberán impulsar talleres y cursos de prevención. Ello nos permitirá, en el mediano plazo, enraizar esta cultura en el trabajo y en la escuela. Hasta hacerla parte de la capacitación laboral básica y de la currícula escolar.

Hasta no contar con una cura o una vacuna, creo que es urgente que convoquemos a toda la sociedad a idear nuevas formas para acelerar la adopción de una cultura de la prevención contra el Covid.

*AR